El
FC Barcelona resolvió el 3-0 ante el Oviedo cuando entendió que en un partido que se estaba enrocando lo tendría que decidir el talento. En un regreso 43 días después al Spotify Camp Nou más espeso que brillante, la chispa no nació del juego colectivo, sino de una alianza decisiva: la que formaron
Lamine Yamal y Dani Olmo, a la que también se unió el insaciable
Raphinha, autor del segundo gol, fruto también de la calidad del atacante brasileño.
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