Brotes verdes
Cuando a lo largo de mi vida se han sucedido hechos desagradables, siempre ha venido a mi memoria el cuentecillo, que se atribuye a San Francisco de Asís, bajo el título de “Los blancos dientes del perro”. De la tesis mantenida en el mismo, se desprende la moraleja de que, en cada mal momento, podemos vislumbrar una señal que ilumine la parte positiva del mismo, que nos ayuda a superarlo con entereza.