España muestra de lo que es capaz ante Francia en el Europeo de balonmano (36-32)
España por fin tuvo un día completamente feliz y redondo en la segunda fase del Europeo de balonmano. Contra Noruega, compitió y terminó perdiendo un partido que podía haber ganado, lo mismo que le había pasado con Alemania. Contra Dinamarca, el mejor equipo del mundo, resistió jugando de tú a tú una parte y media, pero los nórdicos terminaron imponiendo su calidad. Atacó bien España, pero defendió mal. Contra Francia, que se la jugaba, los Hispanos montaron por fin el muro atrás, y eso es como ver el cielo. Sergey Hernández pudo brillar en la portería (14 intervenciones) y el equipo pudo correr y sumar goles al contragolpe.
La ventaja de seis que había conseguido se vio reducida a dos mediada la segunda parte cuando el guardameta galo, Desbonnet, se inspiró, pero la remontada nunca llegó. Siguió el equipo de Jordi Ribera sólido en defensa y muy activo en ataque, con Ian Tarrafeta asumiendo protagonismo e Ian Barrufet como ejecutor desde el extremo. España ya no tiene opciones de clasificación, pero se llevó una alegría que debe servirle para creer en el futuro, porque la selección es muy joven y contra toda una Francia que sí tenía (y tiene) oportunidades para meterse en semis, no sólo compitió, también resistió la embestida y los malos momentos y ganó.
36 - España: Sergey Hernández; Aleix Gómez (5, 3p), Garciandia (2), Serradilla (-), Barrufet (10), Gurri (5) y Tarrafeta (4) -equipo inicial- Biosca (ps), Casado (-), Alex Dujshebaev (2), Odriozola (1), Serdio (4), Fis (1), Dani Dujshebaev (-), Víctor Romero (1) y Dani Fernández (1)
32 - Francia: Bolzinger; Lenne (1), Mem (-), Minne (7), Prandi (2), Descat (5, 4p) y Fabregas (3) -equipo inicial- Desbonnet (ps), Bos (2), Richardson (1), Tournat (4), Kounkoud (1), Peleka (-), Nahi (3), Konan (-) y Briet (3).