Pinza de PP y Junts para culpar a Sánchez si no se revalorizan las pensiones
Una de las principales estrategias del Gobierno para que la legislatura no termine antes de 2027 es la de aprobar medidas sociales. "A los españoles les renta este Gobierno", llegó a decir Pedro Sánchez, lo que viene a significar que en Moncloa confían en que no todo está perdido mientras que los ciudadanos noten en sus bolsillos que el Gobierno está ahí y que les beneficia. Pero la capacidad de acción sin mayorías es muy limitada, y el Ejecutivo va a volver a experimentar hoy ese dolor, al que además va a tener que añadir la fuerte presión política derivada de la crisis ferroviaria.
El Congreso de los Diputados va a votar este martes la convalidación de dos decretos leyes. Por un lado, el ómnibus que contiene diversas medidas para prorrogar el llamado "escudo social", que busca paliar la falta de Presupuestos y en el que se incluye la revalorización de las pensiones. Por otro, el decreto para extender las ayudas al transporte y que va a tener que defender el ministro del ramo, Óscar Puente.
A medida que se iba acercando el día, cada vez era más evidente que este martes amenazaba con acabar siendo un día muy negro para el Ejecutivo. A estas alturas, Sánchez no cuenta con los apoyos parlamentarios suficientes para sacar adelante sus dos decretos y parece abocado a sufrir una fuerte derrota parlamentaria, en el que será su primer examen del año. Y puede que no pueda culpar a la oposición de que no salgan adelante las medidas sociales, ya que tanto PP como Junts acabaron creando ayer una pinza para culpar a Sánchez si no se aprueba la revalorización de las pensiones. A ello hay que sumar que será la primera comparecencia de Puente tras los accidentes de Adamuz y de Rodalies. La mayoría del Congreso, incluidos algunos socios de investidura como Junts y ERC, le responsabilizan a él directamente por la mala gestión.
De hecho, esto puede hacer peligrar el decreto de las ayudas al transporte. En otras circunstancias, el Ejecutivo habría podido sacar adelante una medida así sin ningún tipo de problema, ya que a muchas formaciones les hubiera costado aceptar que recayera sobre ellas el coste político de tumbarla. Pero el ambiente está tan caldeado contra el ministro Puente que apoyar su decreto puede ser interpretado como un gesto de respaldo al ministro y el PP ya anunció ayer que votaría en contra de él, lo que deja su aprobación en manos de los socios.
Aunque los demás partidos no han anunciado el sentido de su voto, no sería de extrañar que formaciones como Junts o ERC aprovechen esa votación para castigar al Ejecutivo y así evitar alinearse con Moncloa. Más aún cuando hay una competición entre ellos en clave catalana por ser el actor que más cuentas le exige a Sánchez. También es duda lo que hará Podemos, que ayer confirmó que votaría a favor del decreto ómnibus, pero no quiso desvelar qué botón pulsará con respecto al de las ayudas al transporte.
El apoyo de Podemos al decreto ómnibus, sin embargo, parece que tampoco será suficiente para lograr su convalidación. El Gobierno suele recurrir a la estrategia de incluir muchas medidas diversas en un mismo decreto para ayudar a su convalidación y, además de la revalorización de las pensiones, ha metido en el ómnibus el bono social con descuentos en la factura de la luz, el mantenimiento de las cotizaciones de los autónomos, la prórroga del salario mínimo interprofesional y un largo etcétera. También se ha incluido una medida para prohibir desahuciar a personas pertenecientes a colectivos vulnerables si no cuentan con una alternativa habitacional, algo que desde Junts y desde el PP consideran que favorece la okupación ilegal.
Pero esta estrategia ya no le va a funcionar a Sánchez. El PP, cansado de que esas votaciones sean un todo o nada, anunció ayer que votaría en contra del decreto ómnibus por incluir demasiadas iniciativas dispares y le trasladó al Gobierno el mensaje de que, si quieren revalorizar las pensiones, deben presentar un decreto "limpio" sobre ese asunto y que ellos se lo votarían. Con esta estrategia intentan poner la pelota en el tejado de la Moncloa y que no se pueda vender que no se revalorizan las pensiones porque ellos no quieren, sino porque el Gobierno las utiliza para aprobar otras medidas que no tienen nada que ver.
Aunque Junts no ha anunciado el sentido de su voto, el partido de Carles Puigdemont fue ayer todavía más lejos y registró en el Congreso una proposición de ley para revalorizar las pensiones. Los postconvergentes proponen una revalorización general del 2,7%, de acuerdo con el IPC, y con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Se trata de la misma revalorización que proponía el Gobierno, pero sin ese crisol de medidas sociales de acompañamiento.
Con este movimiento, los independentistas se preparan para votar en contra del decreto ómnibus o, por lo menos, abstenerse. Tras el no del PP, el Gobierno sólo podría sacarlo adelante con el sí de Junts, así que todo apunta a que acabará decayendo. Además, el Ejecutivo no les podrá culpar a ellos ante los pensionistas, porque habrán registrado una ley para que puedan ser revalorizadas.
Es más, el argumentario amenaza con dar la vuelta y acabar jugándole una mala pasada al PSOE. Si el PP ya está diciendo que apoyará un decreto para revalorizar las pensiones y Junts les acusa de no apoyar su ley para lo mismo, podría ser Moncloa la que cargue con la imagen de que las pensiones no se actualizan por su culpa, una responsabilidad que está intentando descargar en los demás.
"Hay mayoría para garantizar las pensiones, pero el PSOE la pone en riesgo al introducir medidas sin consenso, como prolongar por sexto año consecutivo las prórrogas a los desahucios. Quieren forzar la aprobación de medidas que impiden recuperar pisos ocupados y que permiten los impagos", denunció la portavoz de Junts, Miriam Nogueras.