Los investigadores esperan el resultado de la autopsia de Álex, el niño de 13 años asesinado el sábado en la localidad valenciana de Sueca para tratar de paliar la falta de detalles que el autor confeso del crimen, padre de un amigo de la víctima, ha aportado sobre lo ocurrido en su casa. El móvil de un trágico suceso que ha golpeado al municipio sigue siendo una incógnita , lo que ha obligado al Grupo de Homicidios y a la Policía Judicial a mantener abiertas todas las hipótesis hasta dilucidar cual fue el detonante para que Juanfran M.F., técnico auxiliar de la biblioteca municipal de Algemesí, matara a puñaladas y golpes al amigo de su hijo que había acudido, como en tantas otras ocasiones, al domicilio para jugar a la videoconsola . El hijo del detenido, de la misma edad que la víctima y amigos desde la infancia , ratificó ante los agentes la versión que ofreció su padre, que pasará a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Sueca este martes. El progenitor, de 48 años, habría irrumpido en la habitación y, en un arrebato, habría matado a Álex. Sin más. Los encargados de las pesquisas se preguntan a qué obedeció ese supuesto ataque de locura . Eran alrededor de las cinco y media de la tarde. Una hora después, y tras llevar a su hijo con sus abuelos, el presunto homicida -que será sometido a un examen psicológico ante la sospecha de que pudiera sufrir un brote psicótico- se entregó en el cuartel de la Guardia Civil con la ropa manchada de sangre. Sus vecinos lo definen como una persona reservada y discreta, pero les cuesta creer que pueda ser un asesino. Con el análisis de las huellas del cuchillo que hallaron los agentes de Criminalística que se personaron en el domicilio, así como la autopsia del cadáver que se ha realizado este lunes en el Instituto de Medicina Legal de Valencia, está previsto que se lleve a cabo una reconstrucción en la vivienda que todavía sigue precintada. Los agentes se llevaron también un bate de béisbol de la escena del crimen, aunque no está claro que se utilizara. Los investigadores no han descartado todavía que el arrestado pudiera estar encubriendo a su hijo, que sería inimputable al no llegar a los 14 años a partir de los que se aplica la ley del menor. De ahí que la autopsia pueda contribuir a conocer la fuerza con la que se produjeron las cuchilladas y la complexión de la persona que las realizó, así como la hora exacta de la muerte. El detenido tenía también la custodia de su otra hija, de siete años. La separación de su ex mujer estuvo marcada por una acusación de malos tratos, de la que fue absuelto. Un hecho que enturbió la relación entre las dos familias, pero no la de los dos amigos de la infancia y alumnos del mismo colegio concertado. Álex había disputado esa tarde un partido de fútbol con su equipo, el Promeses Sueca , que este lunes le recordó en un homenaje en el estadio en el que tantas veces jugó. Sus padres le dejaron en casa de su amigo. Cuando fueron a recogerle se toparon con el dispositivo policial rodeando la vivienda, indican desde el entorno de una familia destrozada que reclama justicia. Los vecinos de la calle en la que ocurrieron los hechos no vieron ni escucharon nada fuera de lo normal. « No nos lo quitamos de la cabeza » o «No damos crédito», repiten en este municipio de 29.000 habitantes que ya vivió una desgracia similar en 2022, cuando un padre mató a su hijo de 11 años para infringir el mayor dolor posible a su madre. Al Colegio Nuestra Señora de Fátima se desplazó este lunes un equipo de profesionales de la Conselleria de Educación para acompañar emocionalmente a los compañeros de Álex y asesorar al centro y a las familias. Allí se ha habilitado un espacio para que la comunidad educativa pueda dejar sus mensajes de despedida, flores o velas.