Renfe Operadora no dispone de un informe exhaustivo sobre las «incidencias ferroviarias» registradas en los trenes españoles desde 2014 hasta la actualidad, según consta en la respuesta oficial dada a través del Portal de Transparencia a un ciudadano que solicitó en agosto de 2025 datos precisos sobre este asunto. Esta persona registró una solicitud para que se informase sobre el funcionamiento de los trenes desde 2014 de forma que se dieran datos, como el número total de incidencias ferroviarias desglosado por año, mes y provincia. Demandaba también la ubicación exacta de los problemas, la causa o motivo y el tipo de vía ferroviaria, así como si afectó al tráfico de viajeros y la categoría de servicio afectado, entre AVE-Larga distancia, Media Distancia-Avant, Media Distancia Convencional, Cercanías y otras entidades externas no dependientes del Ministerio de Transportes. En la respuesta de Renfe recogida por Servimedia, se inadmite la petición al considerar que «requeriría la elaboración de un informe hoy inexistente en esta entidad, con elevado grado de detalle, sobre incidencias que son inherentes a la explotación ferroviaria, y cuyas causas, en muchos casos, como se indica en la propia solicitud, son ajenas al ámbito de responsabilidad del transportista». La petición incluía que la información se entregase «tal y como consta en los registros públicos, para evitar así cualquier acción previa de reelaboración» y que se remitiese «en un formato accesible tipo base de datos (.csv.xls o .xlsx.)», además de recordar el derecho de acceso de forma parcial y el plazo máximo de un mes para remitir dicha información. El organismo argumenta que el concepto de «incidencias ferroviarias» es muy amplio y que el informe debería hacer referencia «al menos, a retrasos y supresiones de trenes, averías, actos de vandalismo, etc., en un periodo temporal que abarca más de diez años, con indicación de los trenes e itinerarios afectados, la fecha, el lugar de la incidencia y sus causas». Renfe Operadora destaca que los servicios ferroviarios que presta la mercantil Renfe Viajeros tienen más de 500 millones de usuarios anuales , según los últimos datos publicados por la CNMC correspondientes al año 2024, y a diario suponen, sólo en el núcleo de cercanías de Madrid, más de 1.000 circulaciones de trenes. La respuesta oficial señala que para estimar la solicitud «sería preciso realizar un tratamiento previo, adicional al de mera recopilación y clasificación de un elevado volumen de información que no se encuentra disponible en un único soporte», por lo que aplicó el artículo 18.1 c) de la Ley de Transparencia, que inadmite solicitudes que requieran una acción previa de reelaboración. El organismo añadió, con carácter subsidiario, que la utilización descontextualizada de información relacionada con eventuales incidencias en los servicios ferroviarios «colaboraría a un efecto de injustificado descrédito susceptible de afectar no sólo a las empresas ferroviarias de este grupo, sino a un servicio que es considerado de interés general y esencial para la comunidad». Renfe Operadora considera que conceder acceso a la información requerida «implicaría realizar una exhaustiva labor de tratamiento previo , adicional al de mera recopilación y clasificación, para poder identificar la causa o causas de cada incidencia, lo que requeriría hacer uso de diferentes fuentes de información, incluidas las del administrador de infraestructuras ferroviarias«. La respuesta oficial aplica también el límite previsto en el artículo 14.1 h) de la Ley de Transparencia, relativo a la protección de los intereses económicos y comerciales, al considerar que la información solicitada es «sensible y privilegiada» y que su difusión causaría un perjuicio especialmente grave en el contexto de competencia en el que Renfe Viajeros desarrolla actualmente su actividad. El documento concluye que la solicitud no pone de manifiesto «la concurrencia de un interés prevalente sobre el de la mercantil prestadora del servicio, sino exclusivamente la intención de un particular de obtener un elevado volumen de información, sensible y privilegiada, que excede de la que vienen obligadas a comunicar las empresas ferroviarias».