La nueva era de la Fórmula 1 ha comenzado a rodar ayer en el Circuito de Barcelona-Catalunya. El primer día de tests privados, una sesión técnica extendida clave para el desarrollo de los autos bajo el nuevo reglamento de 2026, dejó un balance mixto de kilometraje, descubrimientos técnicos y las primeras impresiones de los pilotos en un escenario que se caracteriza por un hermetismo total.