Rufo, participante en Incorpora: «Estoy viviendo mi propio sueño»
«Estoy viviendo mi propio sueño», asegura Rufo Santiago, quien, con 28 años, es el encargado de una tienda de ropa en Cartagena, en la que liderada un equipo de unas 18 personas. El joven recuerda que empezó «con 19 añitos en Kiabi, siendo prácticamente un niño, y poquito a poquito me han ido dando la oportunidad de seguir creciendo».
«Estoy súper contento, para mí era algo inalcanzable», admite. Y es que hace poco más de una década, cuando se encontraba cursando primero de Bachillerato, tuvo que dejar los estudios para poder contribuir a la economía familiar.
Por aquel entonces, la crisis de la construcción, obligó a su padre, albañil de profesión, a recurrir al mercadillo para sacar dinero para llevar a casa, mientras que su madre trabajaba como limpiadora. Pero su primera incursión en el mundo laboral no fue fácil.
Empezó a trabajar como camarero. Sin embargo, el pertenecer a la etnia gitana hizo que el camino hacia la estabilidad laboral fuera aún más complicado de lo habitual. Al respecto, Rufo recuerda que, muchas veces, ni siquiera le daban la oportunidad de trabajar «simplemente por ser gitano». «No era por experiencia. Veían que eras gitano y ya era: «No, no hace falta»».
Ante esta realidad, el joven optó por pedir apoyo a quien nunca le había fallado, la Fundación Secretariado Gitano, que ya estuvo a su lado cuando, de niño, participó en su programa de refuerzo educativo. Se trata de una entidad que trabaja en favor de la igualdad de oportunidades de la comunidad gitana y que, con dicho objetivo, forma parte de la red de entidades del programa Incorpora de la Fundación «la Caixa», una iniciativa orientada a facilitar el acceso al empleo de personas en situación de vulnerabilidad
Fue entonces cuando a Rufo se le ofreció un acompañamiento individualizado para mejorar su empleabilidad e impulsar su acceso a un trabajo estable y de calidad.
Al respecto, Ana Esther Aliaga, prospectora de empleo en la Fundación Secretariado Gitano en Murcia, explica que «cuando una persona llega a la Fundación, la orientadora empieza un itinerario, en el que se ven cuáles son sus preferencias laborales, qué formación previa tiene y qué cosas pueden completar».
En el caso de Rufo, se optó por una formación en comercio –sector que él mismo eligió–, que incluía prácticas en la firma de ropa Kiabi, donde, a la conclusión de las mismas, le ofrecieron un contrato de tres meses para, poco a poco, ir asumiendo cada vez más responsabilidad hasta que el año pasado le nombraron encargado de la tienda.
Pero el suyo no es un caso aislado. Sin ir más lejos, en 2025, el programa Incorpora facilitó un total de 39.307 contrataciones de personas en riesgo de exclusión social, un hito en el que jugaron un papel destacado las 15.227 empresas colaboradoras, que apostaron por un modelo de contratación más inclusivo.
También tuvo un rol protagonista la red de más de 400 entidades sociales, como Fundación Secretariado Gitano, que son las engradas de implementar el programa en el territorio.
Incorpora actúa, pues, como un nexo de unión entre las necesidades de las empresas y el talento de las personas que hallan mayores obstáculos a la hora de acceder a un empleo.
En este sentido, en el último año, el programa reforzó su compromiso con la promoción del empleo femenino, colectivo entre el que la tasa de paro se sitúa en el 12.11%, mientras que la masculina es tres puntos inferior, y esa brecha de género tiene un especial impacto entre las mujeres en situación de vulnerabilidad y exclusión social.
Como resultado de esta acción, el 53,27% de las inserciones registradas por Incorpora en 2025 tuvieron a mujeres como protagonistas.
Intervención exitosa
En relación a las necesidades detectadas en el mercado laboral, Incorpora pone el foco en el sector servicios, que, según el Instituto Nacional de Estadística, es el que concentra el 76% del empleo en España, especialmente en actividades de hostelería, limpieza, atención sociosanitaria, transporte y logística.
En cualquier caso, como pone de relieve Marc Simón, subdirector general de la Fundación «la Caixa», «Incorpora acompaña a las personas participantes en un proceso integral que va más allá del acceso al empleo al reforzar su estabilidad y autoestima».
Y es que el poder disponer de un empleo estable no solo garantiza una fuente de ingresos regular, sino que contribuye también al bienestar personal y emocional.