Le gustó el super
El zurdo Rearte comenzó mejor, muy fino desde el saque y complicando a Weber con ángulos incómodos que lo obligaban a trabajar con el revés en casi todos los intercambios. Pero en el segundo set Julián se acomodó: altísimo porcentaje de primeros saques, una derecha más suelta y mayor valentía para tomar la iniciativa cada vez que se le presentaba la oportunidad.
Con ese envión Weber afrontó el super tie-break y, como ya había sucedido en la primera ronda ante Dante O’Connor (¡19-17!), volvió a aparecer su versión más competitiva para cerrar el partido por 10-8.
Victoria importantísima de quien ya supo ser campeón en dobles y que ahora busca también hacer ruido en singles. En los cuartos de final de Rotterdam a Julián lo espera Pablo Rodríguez, otro que viene consiguiendo grandes resultados.