La Fiscalía de Barcelona ha abierto diligencias de investigación tras la denuncia que formalizó la Universitat de Barcelona (UB) contra el catedrático emérito Ramón Flecha , por presuntos abusos a 16 integrantes del del grupo de investigación CREA (Community of Research on Excellence for All), que él mismo dirigía. Fueron varias mujeres -alumnas, becarias y subordinadas- las que, a través de una carta el pasado julio, acusaron a Flecha de « abuso de poder» y «coerción sexual ». Ante la gravedad de las acusaciones, la UB se puso en contacto con las afectadas y, tras recibir una queja formal, en la que relataban «conductas muy graves», tanto del líder del grupo CREA, como de otros miembros, entre estas, «de carácter sexual, vejatorias e intimidatorias», en diciembre decidió poner los hechos en conocimiento del Ministerio público. En paralelo, la universidad, que defendió «tolerancia cero» ante este tipo de conductas, abrió una investigación interna, y designó una «comisión de expertos» para investigar el caso. Además, suspendió de forma cautelar las funciones de catedrático emérito de Flecha. Ahora, la Fiscalía, en el marco de las diligencias abiertas, ha encomendado la investigación a un equipo conjunto de los Mossos d'Esquadra: la Unidad Central de Agresiones Sexuales y el Área Central de Análisis y Elaboración de Inteligencia, de la Comisaría General de Información, con experiencia en delitos contra la libertad sexual y en el análisis de dinámicas de control coercitivo y estructuras grupales cerradas. Flecha, que negó en un primer momento los hechos denunciados, es profesor de Sociología. Fundó el grupo de investigación CREA en 1991, una de cuyas principales líneas de estudio clave de este equipo es la violencia de género.