El Gobierno Vasco admite un "grave error" en la administración de vacunas caducadas y estudia una revacunación
El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, ha admitido este miércoles un "grave error" en la administración de vacunas caducadas por parte del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, que afectó a 253 personas, en su mayoría bebés. La situación está siendo investigada y se está evaluando si será necesario revacunar a los afectados.
Martínez indicó que tras haber recibido hoy un informe de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS), no se recomienda revacunar a la gran mayoría de los afectados, y que la decisión final corresponderá al consejo vasco asesor de vacunas.
Este organismo había planteado inicialmente revacunar a todos los vacunados, pero el informe de la AEMPS sugiere que únicamente los cinco adultos afectados deberían recibir una nueva dosis, mientras que no sería necesario revacunar a los bebés.
El consejero ha admitido que se produjeron fallos en varios niveles: desde el almacén distribuidor hasta los centros de salud que recibieron las vacunas y el personal de enfermería que las administró, que fue superior a 50 personas.
Martínez aseguró que, según los expertos, la administración de las vacunas caducadas no ha supuesto riesgos para la salud ni efectos adversos.