Tenía que pasar. Desde el pasado lunes 26 de enero, cuando vimos a Pilar Alegría sentada en el plató de la radiotelevisión aragonesa reivindicar en varias ocasiones todo lo que se ha podido hacer y construir en la comunidad «gracias a la inyección de fondos europeos» conseguidos por el Ejecutivo de la nación, mientras su contrincante político, Jorge Azcón, le afeaba en diferido algunos de los datos que mostraba, la candidata socialista ha asistido a varios actos y ha protagonizado declaraciones mediáticas donde ha presumido de las obras acometidas con dichas partidas conseguidas por el Gobierno de España del que era hasta hace nada portavoz. Ese pasado «instalándose en la mentira en la sala de prensa de Moncloa» lo está poniendo ahora sobre la mesa durante su campaña y la última piedra de toque ha enardecido a la propia regidora de la capital maña, Natalia Chueca. Alegría acudió hace pocas horas a la calle Oroel, en el barrio Picarral de Zaragoza, para mostrar en sus redes y ante las cámaras lo satisfecha que está por la rehabilitación de unas viviendas en este punto. Merced a fondos europeos, afirmó. La candidata socialista a la Presidencia de Aragón aseguró que «desarrollará proyectos con fondos europeos, gracias a los cuales se están rehabilitando viviendas que mejoran la climatización y la accesibilidad a los edificios, algo tan necesario para las personas mayores», dijo. Pero el edificio que escogió para el anuncio fue saneado y costeado 100% por las arcas municipales, que curiosamente dirigía entonces el hoy candidato popular a la Presidencia de Aragón, Jorge Azcón. El entonces alcalde aprobó costear esa rehabilitación y la alcaldesa Natalia Chueca , que recogió el bastón de mando, lo afea hoy también en sus redes una vez completada la obra únicamente con fondos del Ayuntamiento. «Está haciendo una campaña basada en las mentiras. Dato mata relato: desde 2019, con el entonces alcalde Azcón se han invertido 50 millones de euros y se han rehabilitado más de 10.000 viviendas en la ciudad», una cuestión de la que hace gala Chueca durante su mandato sabedora de la crisis inmobiliaria que atraviesa España desde hace años. Es más, en el comunicado del PSOE-Aragón se hace notar que «Pilar Alegría ha constatado el resultado de las inversiones de los fondos europeos en la visita que ha realizado a estos edificios rehabilitados en el Distrito del Rabal de Zaragoza, en concreto en la zona de Balsas de Ebro Viejo y Picarral. Entre otras actuaciones, estas viviendas disponen ahora de un ascensor y una eficiencia energética climática que «ha mejorado la calidad de vida de quienes aquí viven». Ha recordado Alegría que «el señor Azcón decía que no se fiaba de esos fondos europeos y sin embargo están permitiendo mejorar la vida de las personas». También que »Jorge Azcón sigue atribuyéndose proyectos que impulsamos los socialistas, como hizo en el debate de Aragón TV y como lo viene haciendo en estos dos años y medio«. «Espero que los zaragozanos y los aragoneses tomen nota de tantas mentiras», insta Chueca, que no olvida otros «errores» que se le atribuyen estos días a la aspirante a presidir Aragón por el Partido Socialista: tras una visita a Teruel, dejo constancia en redes que había vivido tres años en la ciudad de la estrella y el torico y estudiado en la Universidad de Teruel y esto fue corregido porque en realidad Teruel no tiene universidad, tiene un campus de la Universidad de Zaragoza, uno de los tres campus de Unizar. La exministra de Educación que estudió en la Universidad de Teruel borró su mensaje. Durante el enfrentamiento electoral en Aragón TV del pasado lunes, mentó en varias ocasiones -«Hoz Vieja, Hoz de Vieja»- el encuentro que había tenido esa semana con los habitantes de un pueblo de Teruel, enclavado en las comarcas mineras, pero erró todo el tiempo con el nombre de la población que realmente es La Hoz de la Vieja (Teruel). Para varios de los candidatos entrevistados estos días por ABC, lo que muestra la exministra de Educación y secretaria general de los socialistas aragoneses en su periplo por Aragón es que desconoce muchas de las singularidades de esta tierra, así como ignora buena parte de la gestión que se ha hecho en los últimos años por las administraciones tanto autonómica como municipales.