Los brotes verdes que parecían volver al
Real Madrid se marchitaron en una lluviosa noche lisboeta. El equipo blanco, tras ganar a Levante, Mónaco y Villarreal, era favorito para ganar Liga y Champions. La crisis estaba olvidada y todo un remanso de paz y optimismo...hasta que llegó el Benfica de
Mourinho. El entrenador que algunos añoran en el Real Madrid, dejó
a Arbeloa y compañía fuera de los ocho primeros clasificados. O lo que es lo mismo, obliga a los blancos a jugar un 'play-off' que casi nadie o nadie quería en el Real Madrid.
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