Pedro Sánchez no asistió al funeral por las víctimas del accidente de Adamuz que se ofició este jueves en Huelva, pero ha utilizado el primer acto público posterior a su celebración para recoger el guante que estas le lanzaron en su discurso. El presidente del Gobierno ha garantizado que las instituciones no las van a dejar solas y que el Estado «no va a mirar a otro lado» y seguirá trabajando para encontrar respuestas a las preguntas. Sánchez ha comenzado con estas palabras su discurso en el foro Mujeres liderando la ONU del siglo XXI, que nada tenía que ver con lo acontecido, pero buscando deliberadamente lanzar un mensaje público. Tras trasladar a víctimas y familiares el cariño y la solidaridad de toda la sociedad y del Gobierno, ha reconocido que cuando el dolor es tan grande las palabras no son suficientes y se necesita compromiso y acción. «El Estado en su conjunto, no solo el Gobierno, no va a mirar a otro lado ; va a seguir trabajando, con respuestas a las preguntas, llegando hasta el final , con mejoras en todo lo que tengamos que mejorar y con el acompañamiento continuado a quienes han perdido a un ser querido«, ha señalado. El objetivo es que, además del dolor, no tengan que cargar también con preocupaciones económicas o con un sentimiento de desamparo, ha apuntado. «Las instituciones no van a dejar solas a las víctimas , tampoco a las familias; no vamos a olvidarlas, vamos a estar a su lado hoy, mañana y todo el tiempo que haga falta«, ha manifestado. Durante el funeral por las 45 víctimas mortales del trágico accidente celebrado este jueves en Huelva, las víctimas pidieron a las autoridades que se conociera «la verdad» de lo sucedido. «Solo la verdad nos ayudará a curar esta herida» , dijo en un emotivo discurso Liliana, hija de Natividad de la Torre, una de las fallecidas en el siniestro.