La distribución alimentaria alerta de la incoherencia en la regulación de las bebidas energéticas
Las comunidades han comenzado a promover sus iniciativas legislativas respecto al consumo de bebidas energéticas. Una de las principales medidas es la limitación de edad para su venta. Ante las discrepancias entre los territorios vecinos las asociaciones de distribución de alimentos y bebidas, ASEDAS y ANGED han alertado sobre las graves consecuencias de esta ruptura de la unidad de mercado.
Galicia y Asturias, territorios limítrofes, han fijado planteamientos muy distintos en esta materia. La brecha radica en que, mientras el Principado quiere fijarla en los 16 años, Galicia prefiere esperar a que se cumpla la mayoría de edad. Para las organizaciones, esto "supone diferencias injustificables en la edad mínima de venta de las bebidas energéticas y otras tan intervencionistas como la prohibición de su adquisición si se va acompañado de un menor".
El Parlamento asturiano está a punto de aprobar el Proyecto de Ley de Regulación de la Venta, Suministro y Consumo de Bebidas Energéticas para la Protección de Menores. Por su parte, la Xunta publicó el pasado 7 de enero la Ley de Protección de Personas Menores y Prevención de las Conductas Adictivas.
Las asociaciones denuncian que "en dos comunidades autónomas limítrofes se va a dar un hecho inexplicable: que una persona de 17 años pueda comprar bebidas energéticas en un municipio que puede estar solo a diez minutos de otro donde no podrá hacerlo".
Según el comunicado lanzado por ambas, "esta ruptura se concretará en la aparición de nuevas cargas burocráticas que complicarán la gestión a las empresas de distribución y generarán confusión a los consumidores". Es el caso concreto de Asturias, donde el personal de las empresas tendrá que calcular dos edades distintas entre sus posibles clientes (16 para bebidas energéticas y 18 para el alcohol) a partir de las fechas de nacimiento que figuren en el documento de identidad.
Otras comunidades también denegarán la venta de bebidas energéticas a personas que, pese a cumplir los requisitos, vayan acompañados de un menor. Las asociaciones reiteran que, en el caso del Principado, un adulto acompañado de sus hijos menores podrá adquirir cualquier bebida alcohólica, en la cantidad que desee, pero no una bebida energética.
Así, piden al Gobierno del Principado y a todos los grupos representados en el parlamento asturiano que "reconsideren esta medida e introduzcan las modificaciones necesarias para evitar la grave ruptura de unidad de mercado que presenta; así como los costes desproporcionados para un sector que colabora activamente en la garantía de la salud, del acceso a la alimentación equilibrada y la protección de los menores desde hace muchos años y lo ha demostrado en las situaciones más exigentes que nuestra sociedad ha vivido en los últimos años".