Un palacio de deportes con sabor a catedral
El 29 de enero de 2026, el Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva dejó de ser un recinto deportivo para convertirse, por unas horas, en un auténtico templo del recogimiento y la memoria. Allí se celebró el solemne funeral religioso que anhelaban los familiares de las víctimas del terrible siniestro ferroviario ocurrido en el término municipal de Adamuz.