El galgo, entre el maltrato, el abandono y el limbo legal tras el fin de la época de caza
El fin de la temporada de caza, este año coincidente con el Día Mundial del Galgo (1 de febrero), sitúa a esta raza como una de las más vulnerables al abandono y al maltrato, perpetuando la confrontación entre protectoras y cazadores.
La madrileña Asociación ALBA se dedica desde hace más de 25 años a la protección y recuperación de todo tipo de animales, habiendo recogido unos 1.200 en 2025, la mayoría perros, de los cuales alrededor del 80% procedían de la caza, especialmente galgos y podencos que llegan en mayor número en estas fechas.
"El fin de la época de caza se nota muchísimo. Generalmente los perros llegan por aviso de la policía o de ciudadanos (...) y también nos ha tocado incautar a muchos cazadores o residencias clandestinas galgos", asegura la presidenta de la Asociación ALBA, Carolina Corral, en entrevista con EFE.
Desde la asociación denuncian que la mayoría de perros de caza que les llegan no cuentan con el microchip obligatorio, además de que muchos llegan con lesiones físicas graves, aunque este no es el factor más preocupante.
"A nivel psicológico vienen muy traumados de la vida que han llevado y nos cuesta mucho trabajo conseguir que puedan llevar una vida normal y que confíen de nuevo en el ser humano", lamenta Corral.
La situación del galgo de caza en España viene siendo denunciada por diversas asociaciones desde la aprobación en 2023 de la Ley de Bienestar Animal, la cual excluye a los perros de caza, pastoreo y guarda de su aplicación directa, dejándolos en una especie de "limbo legal".
La portavoz de PACMA en la Comunidad de Madrid, Asunción Estévez, califica la aplicación de esta ley como "nefasta" y alude al "potente poder político de cazadores y ganaderos" como motivo de la exclusión de estos animales.
"Los perros más explotados y los que más recogen las entidades de protección son precisamente estos que han sido excluidos de la ley. Los más desprotegidos, los que están en peores condiciones, no están incluidos", señala.
Confrontación entre protectoras y cazadores
En el último año, protectoras y cazadores han elevado el nivel de confrontación a raíz del 'Estudio sobre la Gestión de la Protección Animal' realizado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, pues no coincide con las estimaciones de asociaciones como PACMA de que cada año se abandonan entre 50.000 y 80.000 galgos en España.
El informe recopila el perfil de los animales recogidos por 284 protectoras y servicios municipales de toda España durante el año 2023 y arroja datos llamativos, como que únicamente el 12,9 % -menos de 3.000- de los perros recogidos provienen de la caza.
Las asociaciones de cazadores utilizan estos datos para desmontar el discurso del "abandono masivo". Sin embargo, Estévez duda de la precisión de las números, alegando que 284 centros es una cifra "ridícula" y que "la administración no tiene ningún interés en hacer un estudio serio".
"Un trabajo que no nos corresponde"
En medio de este baile de datos y presuntos intereses, Carolina Corral celebra que, pese a que el galgo sigue siendo de las razas más vulnerables y maltratadas, "la gente se ha dado cuenta de que es un excelente compañero de vida" y que las adopciones -sobre todo internacionales- han aumentado, y aprovecha para hacer un llamamiento a las administraciones públicas.
"Nosotros podemos y queremos colaborar para que esta gente (maltratadores) pague por lo que está haciendo, pero estamos haciendo un trabajo que en teoría no nos corresponde y que debería venir desde la ley, hacemos de inspectores, espías, y muchas veces nos jugamos el tipo", sentencia. (Raúl Gómez García/Efe)