Blue Origin, compañía del multimillonario dueño de Amazon Jeff Bezos, cancelará los vuelos turísticos a los límites del espacio en su nave New Shepard para destinar sus esfuerzos a la carrera para devolver al ser humano a la Luna. Si todo sale según lo previsto, a finales de este año aterrizará una sonda en la superficie lunar, ensayo para llevar astronautas en la misión Artemis 5, a partir de 2029 New Shepard es el primer sistema de vuelo espacial reutilizable capaz aterrizar verticalmente. Hasta la fecha, ha volado 38 veces y transportado a casi un centenar de personas sobre la línea de Kármán, el límite a 100 km de altitud que separa la atmósfera terrestre del espacio. Sus clientes son generalmente millonarios y famosos que pagan por ascender a un poco más de tres veces la velocidad del sonido, experimentar unos minutos de ingravidez y ver la Tierra desde una perspectiva reservada para unos pocos. Cada vuelo dura entre 10 y 12 minutos. El precio del pasaje no ha sido desvelado por Blue Origin, aunque se presupone tan estratosférico como su cohete. Fue el propio Jeff Bezos quien inauguró los vuelos suborbitales de la New Shepard en 2021, en un viaje de diez minutos en el que iba acompañado de su hermano. El abril de 2025, la nave realizó uno de sus vuelos con más atención mediática, al llevar a una tripulación exclusivamente femenina que incluía a la cantante Katy Perry y a Lauren Sánchez, pareja del propio Bezos. En la New Shepard voló también hace ahora un año el aventurero español Jesús Calleja , experiencia que describió en un documental. El último viaje de la nave se completó con éxito el pasado 22 de enero. Pero ahora los objetivos de la compañía han cambiado. Blue Origin necesita dejar el turismo a un lado para centrarse en el objetivo lunar, en el que entra en competencia directa con Space X, del también multimillonario Elon Musk. «Esta decisión refleja el compromiso de Blue Origin con el objetivo nacional de regresar a la Luna y establecer una presencia lunar permanente y sostenida», ha dicho la empresa de Bezos en un comunicado. La compañía tiene un contrato con la NASA para llevar astronautas a la Luna en su nave Blue Moon, de 16 metros de altura y 45 toneladas de peso cuando está llena de combustible. Si cumple los plazos, la primera volará con la misión Artemis 5, previsiblemente a partir de 2029. Mucho antes, a finales de este año, planea lanzar una versión del aterrizador en una misión de demostración a la superficie lunar. Para Artemis 3, la misión en la que los astronautas volverán a pisar nuestro satélite natural en más de 50 años, la NASA utilizará el módulo de alunizaje Starship HLS de SpaceX. Dos astronautas descenderán luego a la Luna durante aproximadamente una semana mientras sus otros dos compañeros permanecen en Orión. Para Bezos resulta fundamental cumplir los plazos y tener su nave lista para Artemis 5 si no quiere que Musk se quede con la mayor parte del pastel lunar.