Catalunya, así como buena parte de
España, se ha visto afectada este
mes de enero por una sucesión de
borrascas atlánticas y sistemas de baja presión -como las borrascas Harry y Kristin- que han tenido como consecuencia una gran inestabilidad meteorológica, con múltiples alertas por lluvia, viento, oleaje y hasta nieve.
Seguir leyendo...