Un chico de 13 años ha nadado durante varias horas en las playas de Australia para salvar a su familia después de que el viento desviase las tablas y los kayaks en los que se encontraban y los alejase de la costa. El adolescente recorrió unos cuatro kilómetros para dar la voz de alarma en tierra. El menor estaba practicando 'paddleboarding' y kayak el pasado viernes con su madre y sus dos hermanos, de 12 y 8 años, en Geographe Bay, en el sur de Australia Occidental, cuando el viento los arrastró mar adentro, según ha informado el Rescate Marítimo de Busselton. El joven comenzó a remar de regreso a la orilla para dar la alarma, pero su kayak se llenó de agua y tuvo que nadar los cuatro últimos kilómetros, de acuerdo con el medio australiano ABC. El menor consiguió dar el aviso a la Policía Marítima en torno a las 18.50 horas. Múltiples organismos se movilizaron para prestar ayuda con distintos medios, incluido un helicóptero, dos embarcaciones de rescate de Marine Rescue Naturaliste y otras dos de Marine Rescue Busselton. Los medios aéreos consiguieron localizarlos en torno a las 20.40 horas a unos 14 kilómetros de la costa y los trasladaron a Quindalup Boat Ramp, donde les esperaban las ambulancias. Las autoridades no han dudado en elogiar la labor de los equipos de rescate y la valentía del pequeño que salvó a su madre y sus hermanos.