Se acabó la etapa de Sam
Dekker en el
Joventut, pero no de cualquier manera. Pocas veces un jugador profesional se desnuda emocionalmente ante su afición al rescindir un contrato. Sin comunicados fríos ni frases hechas, el estadounidense ha dicho adiós a
Badalona con una carta abierta que ha encogido el corazón de los verdinegros: pide perdón por no haber estado a la altura.
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