Es uno de los mercados más fotografiados del mundo y en él se han rodado películas desde 'Bridget Jones' a 'Harry Potter'
Tradición y ambiente cosmopolita se funden en el londinense Borough Market, el mercado más antiguo de toda Inglaterra
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Además del propio encanto que supone pasear tranquilamente por un mercado de Londres, el hecho de que sea de los más conocidos del mundo y que haya aparecido en varias escenas cinematográficas hace del Borough Market toda una visita obligada si uno tiene la oportunidad de pasar unos días en la capital londinense. Y es que se trata de un emblema de la ciudad británica, consolidándose no solo como un centro de comercio, sino como una pieza fundamental de la historia londinense que ha latido durante más de un milenio. Este enclave gastronómico, situado en el corazón de Southwark, ha sido un punto de encuentro para granjeros y comerciantes desde antes del año 1014, lo que lo convierte oficialmente en el mercado de alimentos más antiguo de toda Inglaterra.
Visitar este rincón junto al Puente de Londres permite a un agradecido viajero descubrir una cara distinta de la ciudad, donde la tradición milenaria se fusiona con una oferta cosmopolita y vibrante que atrae a miles de personas cada semana. Su localización privilegiada y la altísima calidad de sus productos frescos lo han transformado en un recorrido obligatorio para cualquier persona que desee experimentar la verdadera esencia culinaria de la urbe global. De ahí que, más allá de su prestigio culinario, este recinto haya capturado la imaginación del mundo entero gracias a su ‘aparición’ estelar en producciones cinematográficas de renombre internacional como Harry Potter o El diario de Bridget Jones. Los seguidores de la famosa soltera londinense pueden identificar fácilmente el pub The Globe, cuya planta superior sirvió como la vivienda de la protagonista en la gran pantalla. Justo al lado, una puerta lateral marca el acceso a lo que fue su hogar ficticio, convirtiéndose en un punto de peregrinación para los más cinéfilos que visitan la zona.
El aire pintoresco y los rincones con carácter del mercado proporcionan un escenario perfecto para rodajes didácticos de chefs famosos y grandes superproducciones que buscan captar el espíritu británico. Esta conexión con el séptimo arte ha elevado el estatus del mercado, convirtiéndolo en una atracción turística donde el marketing y la cultura se dan la mano. La trayectoria histórica del Borough Market relata haber sobrevivido a siglos de cambios sociales, prohibiciones parlamentarias y desplazamientos físicos dentro del área de Southwark desde los tiempos del Imperio Romano. Originalmente, los puestos se plantaban cerca del primer puente de la ciudad para el intercambio de grano, ganado y pescado, evitando las restricciones que imperaban dentro de las murallas de la City.
Sin embargo, tal fue su éxito que en 1754 el Parlamento decidió prohibirlo temporalmente debido a las enormes congestiones de tráfico que causaba en los accesos al Puente de Londres. Afortunadamente, solo dos años después, un grupo de vecinos compró una parcela para reabrirlo en su ubicación actual, donde ha permanecido ininterrumpidamente durante más de 250 años. Hoy en día, se le considera uno de los mercados en activo más antiguos de toda Europa, celebrando su milenario oficial en el año 2014 con gran orgullo.
A pesar de su longevidad, el mercado tuvo que reinventarse tras sufrir un periodo de declive durante el siglo XX, especialmente a partir de 1950 con la irrupción de las grandes cadenas de supermercados. Durante décadas funcionó principalmente como un centro de venta de verduras al por mayor, pero en los años noventa experimentó una revitalización milagrosa impulsada por minoristas artesanos. Estos comerciantes supieron ver la creciente demanda de productos orgánicos y de alta calidad entre los paladares más exquisitos de la zona financiera de Londres. Esta transformación hacia un modelo experiencial y gourmet ha sido clave para su éxito actual, logrando que el mercado sea hoy más relevante y visitado que nunca antes.
La arquitectura del Borough Market es otro de sus grandes atractivos, destacando por un estilo Art Decó y victoriano que se materializó en su edificio principal diseñado en 1851. El recinto presenta una bella estructura de dos arcos con una cúpula de cristal y acero que filtra la luz del sol sobre los coloridos puestos de frutas y verduras frescas. Un detalle singular y casi distópico es que las vías del ferrocarril pasan directamente por encima del techo del mercado, creando una atmósfera que algunos comparan con la estética de Blade Runner. Este contraste entre los vestigios medievales de la zona y la ingeniería industrial del siglo XIX otorga al lugar un carácter único e inconfundible en el paisaje urbano. La última gran reforma, concluida en el año 2013, fue incluso celebrada con una visita institucional del actual monarca británico para festejar la recuperación total del espacio.
Dos áreas diferentes
La organización interna del mercado se divide principalmente en dos áreas diferenciadas, siendo el Green Market el corazón dedicado a los productos frescos y de proximidad. En este sector, los visitantes pueden encontrar una variedad exuberante de frutas exóticas, verduras recién extraídas de la tierra y pescaderías con ejemplares difíciles de conseguir en otros puntos de Londres. Los amantes del queso tienen aquí un paraíso particular, con puestos especializados que ofrecen desde el tradicional stilchelton de leche cruda hasta las mejores variedades inglesas y francesas. También destacan las panaderías artesanales con hogazas que invitan a la degustación inmediata y puestos de chocolates hechos a mano que son ideales para llevarse un recuerdo original.
La segunda gran área es el Street Food Market, un rincón vibrante donde la gastronomía global cobra vida a través de sartenes gigantescas y aromas que inundan los pasillos. Aquí se pueden degustar desde platos típicos británicos, como las famosas “pies” de carne o los “Scottish eggs”, hasta especialidades internacionales como la paella española o los bocadillos de chorizo. Entre las opciones más icónicas destaca Brindisa, famosa por sus rollos de chorizo con pimientos, y Kappacasein, conocida por sus legendarios sándwiches de queso a la parrilla y raclette pegajosa. Los visitantes también suelen hacer cola por los famosos donuts rellenos de Bread Ahead o los rollos de salchicha caliente de la carnicería Ginger Pig. Es un espacio diseñado para comer de pie, entre el bullicio de la gente, permitiendo a los turistas probar bocados de diferentes culturas en un solo lugar.
A diferencia de otros mercados tradicionales donde los vendedores gritan sus ofertas para atraer clientes, el Borough Market se distingue por una atmósfera ruidosa pero armoniosa. El sonido predominante es el ir y venir de la gente, las conversaciones cruzadas y el tintineo de los cubiertos en las zonas de restauración habilitadas. Este ambiente cosmopolita refleja fielmente la identidad de la urbe, atrayendo tanto a turistas curiosos como a locales que acuden en su hora de almuerzo. Pasear por sus pasillos permite apreciar rincones fotogénicos y alejados del bullicio principal que aún conservan el aire de los antiguos almacenes portuarios. Es un refugio donde confluyen todos los aromas del planeta, desde las especias más exóticas hasta el olor del pan recién horneado, creando una experiencia sensorial completa para quien tenga la suerte de recorrerlo sin prisa.