Se mudan para estar cerca de su hija enferma y al llegar descubren que hay nueve personas en su nueva casa
La inmunidad de los okupas. Un aspecto que está en el foco debido al debate sobre el escudo social. El Gobierno pactó con el PNV proteger de los impagos a los propietarios con una sola vivienda en alquiler, pero todavía está por ver la decisión de Junts, que tiene que "leer la letra pequeña". La medida ha estado vigente desde la pandemia e impedía que cualquier persona vulnerable sea desahuciada pese a los impagos. Afectaba a cualquier tipo de propietario si había contrato de alquiler, aunque fuera su única vivienda y también fuera vulnerable.
La tensión se palpó tras el ataque de Irene Montero a una víctima de inquiokupación, que respondió en declaraciones a LA RAZÓN tras hacerlo en X: "Irene, la suma de mis dos únicas viviendas no alcanza ni de lejos el valor del chalé desde el que tú das lecciones". Mientras el enfrentamiento político sigue, los casos se suceden por toda la geografía española. Las inquiokupaciones cada vez están más en auge, pero la okupación tradicional no desaparece. Jesús y María, padres de familia, revelaron su caso en 'El Tiempo Justo'.
Una amarga sorpresa al llegar a la vivienda
La pareja se compró una casa en Rivas para poder estar más cerca de su hija, pero al llegar a vivir en ella se llevaron una amarga sorpresa. Fueron a abrir la puerta con los papeles en la mano y al intentarlo ya había gente dentro. El vídeo del programa muestra cómo les abren la puerta y responden sus preguntas: "Hola, buenas. ¿Español? No, no. ¿Vosotros estáis de okupas ahora mismo? Sí". No escondieron absolutamente nada, lo confesaron directamente.
No era una persona individual ni una pequeña familia, había un total de nueve okupas dentro de la vivienda. Todos ellos de origen chino, algo que se aprecia claramente a la hora de contestar las mencionadas preguntas. Abrieron la puerta con total tranquilidad y ataviados con la ropa de casa y chanclas. El programa explica que hay menores en el interior y se distingue una pintada que pone okupas en el exterior.
Una pesadilla para la familia
Comprar la vivienda no era un capricho para ver a su hija puntualmente, sino algo necesario ya que está enferma. La madre confesó el duro momento que están atravesando y el motivo de la compra: "La verdad es que sí, porque ella tiene momentos en la vida que casi no puede ni levantarse y tiene días totalmente desastrosos, con lo cual es verdad que necesita personas para que la puedan cuidar". Una situación límite para encontrarse con okupas.
No es una enfermedad sencilla e incluso estuvo hospitalizada: "De hecho, ha estado en la UCI hace poco y tuvo una paralización de parte de los órganos y a raíz de ahí, pues, ha empeorado su estado bastante". Jesús y María solo quieren una cosa: "Entonces, por eso ha sido también la decisión de venirnos aquí y estar cerca de ella para poder ayudarla". Esa ayuda no podrá ser de la forma en la que ellos esperaban.
Indignación con las autoridades
La familia se mostró muy enfadada en el programa: "Nos encontramos con todo esto, que al final no sabemos si el Gobierno tiene la culpa, quién narices pertenece esto, pero que son unos sinvergüenzas y que solo favorecen a estos, a los inquiokupas y a todos los ladrones que hay en el país, porque esto ya no tiene nombre, no sabemos cómo calificarlo, de verdad". Acabaron con una contundente denuncia: "Siempre lo mismo, se protege al que realmente está delinquiendo, nada más".