Compran la casa de sus sueños… y lo que encuentran bajo la alfombra la convierte en una auténtica pesadilla
Lo que debía ser el comienzo de una nueva vida en una casa espaciosa, luminosa y rodeada de naturaleza terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para Daniel y Lynne Rae Wentworth, una pareja de Pensilvania que asegura haber encontrado símbolos nazis incrustados en las baldosas del sótano de su recién adquirida vivienda.
La propiedad, una casa de cinco habitaciones que compraron por 500.000 dólares (unos 460.000 euros), había sido adquirida en 2023 a un hombre alemán de 85 años que llevaba casi medio siglo viviendo allí.
Un hallazgo inesperado que transformó por completo la ilusión de un nuevo hogar
Según los Wentworth, durante las visitas previas a la compra el sótano estaba cubierto con alfombras, por lo que nunca vieron los diseños.
Fue solo después de instalarse cuando descubrieron, horrorizados, una esvástica y un águila nazi reproducidas en el suelo. “Estábamos mortificados”, declararon en una denuncia presentada ante el tribunal civil del condado de Beaver.
La pareja sostiene que el vendedor ocultó deliberadamente los símbolos y que, de haberlo sabido, jamás habrían comprado la casa. Afirman que reemplazar el suelo costaría más de 30.000 dólares y que la presencia de iconografía nazi es tan ofensiva que afecta tanto a su bienestar como al valor de la propiedad. “Nadie quiere que su hogar esté asociado a algo así”, señaló su abogado, quien asegura que los Wentworth temen incluso que vecinos o visitantes puedan pensar que ellos colocaron los símbolos.
El antiguo propietario, sin embargo, niega haber actuado de mala fe. Su abogado asegura que los símbolos fueron colocados hace más de 40 años como una especie de “protesta personal” mientras leía un libro sobre la apropiación de la esvástica por parte del nazismo. Según su versión, el hombre cubrió las baldosas con una alfombra y se olvidó por completo de su existencia.
El caso ha generado un intenso debate legal sobre qué constituye un defecto material en la venta de una vivienda. La ley de Pensilvania exige revelar problemas estructurales, daños por termitas o fallos en sistemas esenciales, pero no menciona símbolos ofensivos o estigmas psicológicos.
Tanto el tribunal del condado como el Tribunal Superior del estado fallaron en contra de los Wentworth, señalando que la iconografía, por desagradable que sea, no afecta necesariamente al valor objetivo de la propiedad.
Aun así, la pareja insiste en que la casa quedó arruinada para ellos y planea retirar las baldosas en cuanto finalicen los trámites legales.