El embalse Torre del Águila y el arroyo Salado se han vuelto a convertir en amenazas reales para los vecinos de la localidad de El Palmar de Troya y de otros pequeños núcleos de población de la zona como es el caso de Guadalema de los Quintero . Las fuertes lluvias que han venido cayendo en la zona durante todo el mes de enero está provocando una situación que ha tenido efectos inmediatos en la tarde del 5 de febrero. Así se han desalojado a 11 personas que viven en la zona conocida como las Parcelas de Troya, que se encuentran muy cerca del cauce del arroyo Salado, un arroyo que experimenta crecidas espectaculares cuando el embalse Torre del Águila –dedicado al riego de los cultivos de la zona-, comienza a aliviar agua. Así, las autoridades han decidido tomar la decisión de comenzar a soltar agua, por lo que se está observando desde cerca la situación en El Palmar de Troya. Además del desalojo de estas once personas, se está vigilando a otras nueve que también viven en la zona de las parcelas, mientras que en el casco urbano de la localidad se ha puesto el foco en 20 viviendas en una zona concreta y otras 66 que se ubican en otro lugar del pueblo, que pueden sentir los efectos del desbordamiento de arroyos de la zona. La localidad de El Palmar de Troya está más que acostumbrada a lidiar con este tipo de problemas, habiéndose experimentado una situación muy similar en marzo de 2025, cuando la persistencia de las lluvias dejó a la localidad prácticamente aislado en mitad de un mar de agua. El núcleo de El Palmar fue fundado por los propios trabajadores que construyeron el embalse , por lo que el agua y las crecidas en la zona son más que habituales. Con el objetivo de gestionar la situación, la localidad ha recibido en la tarde del jueves la visita del subdelegado del gobierno de España, Francisco Toscano , quien ha explicado que El Palmar de Troya «es uno de los puntos que tiene mayores dificultades actualmente en toda la provincia de Sevilla. En estos momentos el pantano Torre del Águila está desembalsando, aprovechando que hay una tregua y una situación meteorológica que lo permite, y a la vez se están realizando comprobaciones in situ, para que ni El Palmar de Troya ni las pedanías de Los Palacios y Utrera sufran los efectos del vertido de estas aguas». Toscano ha explicado que «este desembalse se hace como medida preventiva , ya que los próximos días puede ser que vuelvan a caer importantes cantidades de lluvia y por ello hay que dejar el embalse preparado para las posibles crecidas que tenga». El subdelegado ha asegurado que va a haber contacto permanente entre las administraciones con el objetivo de monitorizar la situación en tiempo real, mientras que un retén de la Guardia Civil va a permanecer en la localidad las 24 horas. Ha pedido a la población prudencia, que se alejen de los cauces y que estén atentos a los canales oficiales de información. Guadalema Una situación de intranquilidad que también se está experimentando en la pedanía de Guadalema de los Quintero, dependiente de Utrera y que se encuentra muy cerca de El Palmar de Troya y a la que también le afecta la crecida del arroyo Salado al que vierte sus aguas el embalse. La carretera que une El Palmar de Troya con Guadalema de los Quintero se encuentra cortada por acumulación de agua de lluvia, mientras que la otra entrada del pueblo, desde la Nacional IV, se encuentra en situación complicada , ya que el agua la cubre por momentos prácticamente de manera íntegra. Juan José Martín es el delegado pedáneo de Guadalema de los Quintero quien ha explicado que «desde que está aliviando el embalse Torre del Águila , tenemos agua por todos lados, pero dentro de la gravedad de la situación lo tenemos todo bastante controlado, no hay que alarmarse porque el embalse ha aliviado agua en muchas ocasiones. Todos los integrantes del operativo de seguridad del Ayuntamiento de Utrera están trabajando todo lo posible para minimizar los daños». También se encuentra cortada la carretera conocida como de 'La Casilla', en prevención de desbordamiento en la zona del puente que existe junto a las casas de VPO, que están en la parte más baja del pueblo, a la que afecta la crecida del arroyo Salado. Como medida de prevención se ha construido un dique de contención y se han colocado sacos terreros.