¿Qué es la sensación térmica y por qué el frío se siente más intenso?
Las mañanas frías y los vientos intensos suelen generar una sensación térmica distinta a la que indican los pronósticos. Aunque el termómetro marque una temperatura específica, el cuerpo puede percibir un frío más intenso, una diferencia que suele generar dudas entre la población y que tiene una explicación meteorológica clara.
La sensación térmica describe la temperatura que percibe el cuerpo humano y no siempre coincide con la que registra un termómetro. Este concepto explica por qué, en días ventosos, el frío se siente más intenso, aun cuando la temperatura del aire no cambia de forma significativa.
La meteoróloga Gabriela Chinchilla, del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), explicó que el fenómeno se presenta cuando factores ambientales alteran la forma en que el cuerpo gana o pierde calor. Entre los más relevantes se encuentran el viento, la humedad y la radiación solar.
“La sensación térmica se utiliza para hablar de la temperatura que realmente siente el cuerpo, a diferencia de la que marca realmente el termómetro. Hay factores como el viento, como la humedad o como la radiación que percibimos del Sol que modulan esa sensación. Entonces, en el caso del calor o el frío, el viento en particular acelera la pérdida de calor del cuerpo y por eso sentimos más frío; a eso se le llama enfriamiento eólico”, indicó Chinchilla.
En el caso del enfriamiento eólico, ocurre cuando las ráfagas remueven la capa de aire caliente que rodea la piel, lo que provoca que el cuerpo pierda calor con mayor rapidez y perciba una temperatura más baja.
Este efecto se conoce también como wind chill, un término utilizado en meteorología para describir cómo el viento modifica la sensación térmica, especialmente en zonas expuestas o a mayor altitud.
La humedad influye principalmente en condiciones calurosas. Cuando el aire contiene altos niveles de humedad, el sudor no se evapora de forma eficiente, lo que dificulta el enfriamiento natural del cuerpo y genera una sensación de bochorno, aun sin temperaturas extremas.
Otro elemento clave es la radiación solar directa. La exposición al Sol añade calor al cuerpo y puede aumentar la sensación térmica, incluso si la temperatura ambiente se mantiene estable o moderada.
De acuerdo con el IMN, las condiciones actuales se caracterizan por vientos intensos, por lo que la sensación térmica más baja se explica, principalmente, por el enfriamiento del aire sobre la piel y no por una disminución real de la temperatura del ambiente.