La AVT, tras el "varapalo" de la semilibertad de "Txeroki": "El Estado de Derecho nos da la espalda"
La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ve en la semilibertad del exjefe de ETA Garikoitz Azpiazu, "Txeroki" -que a partir de ahora podrá salir de prisión de lunes a viernes-, "un nuevo varapalo para las víctimas del terrorismo".
En un comunicado, la asociación que preside Maite Araluce denuncia que "una vez más" la legislación penitenciaria "se utiliza para beneficiar a los
terroristas sin tener en cuenta a quienes sufrimos el dolor irreparable de sus crímenes".
El artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario (que ampara la medida), se queja la AVT, "se ha convertido en un tercer grado encubierto, una herramienta
legal que permite flexibilizar el régimen penitenciario de quienes no cumplen los requisitos necesarios para acceder al tercer grado ordinario". Y recuerda que en los últimos meses "sanguinarios terroristas" como Juan Carlos Iglesias Chouzas, "Gadafi", se han visto "beneficiados por esta artimaña legal".
"Desde la AVT llevamos años reclamando que las víctimas tengamos la posibilidad de recurrir estas decisiones, al igual que ocurre con la concesión del tercer grado, pero seguimos sin ser escuchadas", lamenta la asociación, que hace hincapié en que lo sucedido "no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una política penitenciaria que, desde hace años, deja atrás a las víctimas".
Catarata de terceros grados a etarras
Desde febrero de 2022, apenas cuatro meses después del traspaso de las competencias en materia penitenciaria al Gobierno vasco, la AVT ha contabilizado 113 progresiones a tercer grado de 93 presos de ETA.
Mientras tanto, lamenta, "las víctimas asistimos con estupor a la excarcelación progresiva de los asesinos de nuestros seres queridos o de quienes nos causaron secuelas irreparables, sin haber cumplido íntegramente sus condenas".
La AVT asegura que Los pasos dados en los últimos años han seguido "una dirección clara: el fin de la política de dispersión, todos los presos trasladados a cárceles vascas y navarras, la cesión de las competencias penitenciarias y la progresiva flexibilización de los regímenes de cumplimiento".
Todo ello, señala en el comunicado, "ha contribuido a que, en la actualidad, una parte importante de los presos de ETA acceda a beneficios penitenciarios y salidas al exterior antes de tiempo".
"No pedimos venganza, sino justicia"
"Las víctimas nos preguntamos si todo esto es legal. Y aunque resulte difícil de comprender, lo es. La legislación penitenciaria actual es tan laxa que permite estas decisiones sin que las víctimas tengamos posibilidad alguna de recurrirlas", pone de relieve.
"La ley exige el abandono de la violencia y la colaboración con la Justicia -resalta-, pero en la práctica basta con firmar un documento de rechazo de la violencia y una petición de perdón para acceder a beneficios penitenciarios, sin que exista un verdadero arrepentimiento ni una colaboración real" para esclarecer los más de 300 crímenes de ETA todavía sin resolver.
"Desde el momento en que la propia organización terrorista trazó una estrategia para utilizar la legalidad como vía para vaciar las cárceles, estas declaraciones han perdido todo valor", precisa. Sin embargo, añade la AVT, "siguen sirviendo como base para decisiones que afectan profundamente a la dignidad y la memoria de las víctimas".
"Las víctimas del terrorismo sentimos, una vez más, que el Estado de Derecho nos da la espalda. No pedimos venganza, pedimos justicia, cumplimiento íntegro de las condenas y que nuestra voz sea tenida en cuenta en decisiones que afectan directamente a nuestro dolor y a nuestra memoria", concluye.