Lo peor está por llegar. Han coincidido en ello el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía, Adolfo Molina , y el alcalde de Córdoba, José María Bellido , al hablar de cómo se está actuando frente a las inundaciones provocadas por las incesantes lluvias y la crecida de los ríos y arroyos . Ambos han comparecido en el edificio Plaza de la Constitución, nueva gran sede de la Junta en Córdoba y constituido como puesto de mando avanzado, y han asegurado que aunque la difícil situación creada por las lluvias del jueves ha remitido la paz es sólo momentánea: hay un pico que llegará entre el sábado y el domingo. Bellido ha asegurado que ahora el Guadalquivir baja por Córdoba con una lámina de más de 5,7 metros sobre el nivel normal del agua y a 2.000 metros cúbicos por segundo. Es, como ha dicho, el primer pico de crecida y ha afectado a todo lo que se preveía. «Se ha inundado lo que sabíamos que se podía inundar», ha afirmado. Es decir, se ha actuado en aquellas urbanizaciones y parcelaciones que se sabían que iban a estar afectadas por la subida del nivel del agua. Por eso se han desalojado 704 viviendas y eso ha afectado a más de mil personas en la ciudad, como ha dicho el alcalde. Para el sábado y el domingo se esperan nuevas lluvias, así que los vecinos tendrán que continuar lejos de sus casas. Los cálculos ahora dicen que el caudal del Guadalquivir en el término municipal de Córdoba podría llegar hasta los 2.400 metros cúbicos por segundo. Es lo que traerá consigo la borrasca Marta, la siguiente después de Leonardo, y que supondrá un nivel parecido al de 2010, cuando la crecida del Guadalquivir causó estragos en las zonas más próximas. «Ahora no se puede tomar una decisión de regreso a las viviendas, porque sería irresponsable», ha afirmado el alcalde. En las horas siguientes los dueños de las casas sí que podrán acceder de forma controlada a sus casas a través de ventanas y supervisados por los bomberos , para recoger cualquier efecto personal que sea necesario. Eso sí, a partir del sábado noche se entrará en la zona de riesgo. Los embalses, ha dicho el delegado del Gobierno, tienen que desembalsar antes de la llegada de la siguiente borrasca, cuyas horas más duras se esperan entre el final del sábado y el comienzo del domingo. El nivel del río seguirá muy alto. Adolfo Molina ha asegurado además que en las últimas horas se han gestionado más de 400 incidencias en toda la provincia, donde se está atendido especialmente al Guadalquivir, pero también al Genil , Salado y Guadajoz, entre otros, y ha insistido en el mismo mensaje. La voluntad de la Junta de Andalucía, ha dicho, es la de que, si tiene que haber un error, «sea el de la precaución «. Por eso se han desalojado muchas casas, con la idea de salvar vidas y evitar daños personales y teniendo en cuenta todas las previsiones. Bellido y Molina han asegurado además que se pedirá la declaración de zona catastrófica, que tiene que decretar el Gobierno central, para las zonas más afectadas por el temporal. En este fin de semana, además, se retiran todos los permisos de actividades en vía pública, para garantizar la seguridad de las personas. Bellido ha resaltado que hay que evitar a los arroyos , cuya crecida es muy rápida y puede crear problemas imprevistos.