El reciente 41 cumpleaños de Cristiano Ronaldo se ha visto ensombrecido para el futbolista portugués por culpa uno de sus momentos más complicados en Arabia Saudí desde su fichaje por el Al-Nassr. Enfadado por cómo se ha gestionado el mercado invernal en la Saudi Pro League, se negó a jugar un partido con su equipo . Sin embargo, la protesta del luso, que podría renunciar a vestirse de corto este viernes por segundo encuentro consecutivo, se ha vuelto en su contra, con un duro comunicado de la competición árabe afeando su actitud. Al exjugador de Manchester United, Real Madrid o Juventus, no le gustó la forma en la que el Fondo Soberano de Arabia Saudí (PIF), que controla los cuatro grandes clubes del país (Al Nassr, Al Hilal, Al Ahli y Al Ittihad), gestionó el mercado de fichajes, con movimientos tan destacados como la mudanza de Karim Benzema del vestuario del Al-Ittihad al del Al-Hilal. Según la megaestrella lusa su equipo salió notablemente perjudicado durante la ventana de traspasos, lo que motivó su plante. Una postura que la liga saudí no ha dudado en atajar de forma contundente con un comunicado en el que advierte a Cristiano Ronaldo de que «ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club» , y defiende el «equilibrio» de «un sistema que funciona según lo previsto». El enfado de Cristiano no es con su equipo, en el que se ha mostrado feliz desde su llegada en 2023, sino con la gestión global de la liga saudí, pero ha provocado ya las primeras especulaciones sobre una posible salida hacia nuevos destinos. El portugués cuenta con una cláusula de rescisión de 50 millones de euros. «La Saudi Pro League está estructurada en torno a un principio simple: cada club opera independientemente bajo las mismas reglas. Los clubes tienen sus propias juntas directivas, sus propios ejecutivos y su propia dirección futbolística. Las decisiones sobre contratación, gasto y estrategia recaen en ellos, dentro de un marco financiero diseñado para garantizar la sostenibilidad y el equilibrio competitivo. Este marco se aplica por igual en toda la liga. Cristiano Ronaldo ha estado plenamente comprometido con el Al Nassr desde su llegada y ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento y la ambición del club. Como cualquier jugador de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club. Los recientes fichajes demuestran claramente esa independencia. Un club se fortaleció de una manera particular. Otro optó por un enfoque diferente. Esas fueron decisiones del club, tomadas dentro de los parámetros financieros aprobados. La competitividad de la liga habla por sí sola. Con solo unos pocos puntos de diferencia entre los cuatro primeros, la lucha por el título está muy viva. Ese nivel de equilibrio refleja un sistema que funciona según lo previsto. El foco sigue estando en el fútbol, en el campo, donde debe estar, y en mantener una competición creíble y competitiva para jugadores y aficionados».