En un contexto donde el consumo de energía para la Inteligencia Artificial (IA) crecerá alrededor de 15 por ciento al año rumbo a 2030, la empresa mexicana Bleeding Edge Technologies (BETS) y la estadounidense Hadron Energy firmaron una carta de intención para usar pequeños reactores nucleares como fuente de energía para infraestructura digital y así evitar los cuellos de botella que hoy frenan su expansión.Este acuerdo, el primero de este tipo para una empresa mexicana con presencia internacional, marca una ruta para analizar si esta solución es viable en términos legales y operativos en México, Norteamérica y Europa.El objetivo es asegurar un suministro de energía estable para los llamados centros de datos de alta demanda, que necesitan electricidad constante y sin interrupciones.A diferencia de opciones como la energía solar con baterías, estos sistemas pueden generar electricidad las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin depender del clima u otros factores externos. En entrevista, el director de Bleeding Edge Technologies, Sergio Rosengaus, explicó que estas plantas pequeñas de energía permiten operar de manera independiente de la red eléctrica, algo clave para instalaciones donde la continuidad del servicio es esencial.“Los centros de datos modernos necesitan mucha energía y, sobre todo, estabilidad. Eso obliga a buscar soluciones que vayan más allá de las fuentes tradicionales”, señaló.¿Cómo funcionan estos sistemas?Se trata de plantas de energía compactas y prefabricadas, pensadas para instalarse cerca de donde se necesita la electricidad. Generan energía sin emitir gases contaminantes y pueden operar durante años sin requerir recargas frecuentes. Su tamaño reducido permite colocarlas en el mismo sitio donde están los servidores, lo que evita pérdidas en el traslado de la electricidad y facilita ampliar la capacidad conforme crece la demanda de cómputo.El reto en MéxicoAunque este tipo de soluciones ya se están probando en países como China y Estados Unidos, en México su uso dependerá de que las leyes y reglas se actualicen. Representantes de las empresas señalaron que es común que las normas vayan detrás de la tecnología, y que si el país quiere seguir el ritmo de crecimiento de la IA, tendrá que explorar opciones como esta para asegurar su propio abasto de energía.Además del sector tecnológico, esta alternativa podría servir para llevar electricidad a industrias y comunidades alejadas de la red eléctrica, perfilándose como una opción moderna frente al avance acelerado de la inteligencia artificial en el mundo.AG