La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha destacado este sábado la labor de todos los profesionales de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) durante los temporales que vienen azotando Andalucía y el nuevo frente que ha entrado en la comunidad, de nombre Marta: borrascas que están obligando a continuos desembalses de presas y que numerosos ríos se encuentran en nivel rojo, con peligro de desbordamiento muchos de ellos. Precisamente , el Guadalquivir «es uno de los que más preocupa, dado que alcanzará su cota máxima , según los expertos, entre hoy y mañana« Así lo ha expresado la vicepresidenta del Gobierno, en declaraciones a los medios, en El Palmar de Troya, el municipio sevillano donde se ha establecido un puesto de mando avanzado ante el desbordamiento del arroyo Salado por el desembalse de Torre del Águila, y donde han sido desalojados 19 vecinos. En esta localidad, Montero ha destacado el papel que desarrollan las confederaciones hidrográficas «para posibilitar que el agua que va cayendo tenga un lugar donde se pueda almacenar y también ir regulando ese caudal y no provoque riadas». «Ha ocurrido aquí, en este embalse de Torre del Águila, pero está ocurriendo en todos los entornos de Andalucía, donde se está haciendo un trabajo denodado que quiero reconocer, que no entiende de horas; gracias a ello estamos en condiciones de tener mejor protección en los entornos, más expuestos ante la adversidad», ha subrayado Montero en alusión directa a los profesionales de la Confederación. La vicepresidenta primera del Ejecutivo ha remarcado que, si bien hay que tener alerta en toda Andalucía, «particularmente hay que hacerlo en lugares que ayer ya se mostraron como críticos, como la provincia de Cádiz, todo lo que es el campo de Gibraltar y la ribera del Guadalete , la cuenca del Genil y las provincias de Málaga, Jaén y Córdoba«. Al respecto, Montero ha asegurado que permanecen »muy atentos« a los efectos del temporal y que los dispositivos están preparados para hacer una evacuación correcta y que no se provoquen desbordamientos». Asimismo, la vicepresidenta del Gobierno ha recordado que hay más de 10.000 funcionarios de la Administración General del Estado que están prestando auxilio a esta emergencia . «Estamos a disposición de la autoridad que en este momento lleva el mando, que es la Junta de Andalucía, por el nivel de emergencia que está declarado». En este sentido, «seguiremos poniendo todos los medios que se nos reclamen por parte de la Junta para ayudar a los vecinos y, sobre todo, prevenir males mayores». «Esperemos que vaya remitiendo la borrasca y, por tanto, estemos en otra etapa, que será la de evaluación de daños y la puesta en marcha de respuestas a la población, que permita, de alguna forma, rehacer su vida en el menor plazo de tiempo posible y, evidentemente, compensando aquellos daños», ha concluido, no sin antes agradecer el trabajo de alcaldes y alcaldesas por «estar a pie del cañón», y recomendar a la población extremar la precaución y pedir que no se produzcan desplazamientos «si no es estrictamente necesario».