El municipio de Lora del Río vive con esperanza mirando al cielo en las últimas horas. Tras pasar un sábado ciertamente preocupante , con anegaciones en varias calles del pueblo y con el desalojo de vecinos por la crecida del arroyo Churre , la noche y el arranque de la mañana del domingo han dado un respiro al municipio, que se centra en vaciar los tanques de tormenta a toda prisa para poder afrontar las próximas lluvias de la siguiente borrasca con la seguridad de que puedan ser asumidas por estos sistema de retención. El nivel del río Guadalquivir, que preocupaba esta noche en Lora del Río por el efecto de arrastre de las lluvias del sábado, no ha ido a más, algo que ha sido recibido con alivio por parte del alcalde de la localidad, Antonio Enamorado . «La situación del Guadalquivir a su paso por Lora ha mejorado con respecto ayer , ha dejado de subir mostrando una tendencia bajista pero muy cautelosa», comentaba el edil loreño, que se congratulaba que dicha situación, «junto con la ausencia de precipitaciones hasta la noche de hoy, nos permite enfocarnos en el tanque de tormentas ». Cabe recordar que Lora del Río veía comprometida su capacidad de achicar agua si su tanque de tormentas superaba la cota 32 , algo que hizo en un momento de la mañana del sábado por la caída de 40 litros por metro cuadrado en solo 25 minutos, y que anegó las calles Alameda del Río, avenida del Castillo, Daoiz y Velarde . «Nuestros esfuerzos se están centrando en el bombeo mecánico del agua que está en los tanques de tormenta y expulsarlas al Guadalquivir», señala Enamorado. Vaciar todo lo posible este depósito de lluvias permitirá al municipio gozar de un 'colchón' para afrontar más precipitaciones que puedan llegar la próxima semana. Eso sí, en lo que respecta a los 49 vecinos desalojados de sus viviendas en la zona del Calerín , estos no podrán regresar a sus casas en un corto espacio de tiempo «hasta que la situación no mejore sustancialmente».