La exministra y candidata socialista en las elecciones aragonesas, Pilar Alegría, ha ejercido su derecho al voto a las 10.30 horas en el IES Goya de Zaragoza. Antes de acceder al colegio electoral ha declarado ante los medios que «por fin ha llegado el día de las votaciones» y que su primer mensaje para los aragoneses es que tengan «una buena jornada electoral». Además, ha animado a que participen en los comicios. «Que nadie se quede en casa. Se decide el presente y futuro de nuestra tierra» , ha enfatizado. Tras votar, Alegría, a la salida, ha indicado que espera «que sí haya una gran participación» y ha añadido que estas elecciones tienen la peculiaridad de que es la primera vez que las autonómicas no vienen acompañas de unas municipales. Por otro lado, ha señalado que no está nerviosa sino «satisfecha con el trabajo y el proyecto», y ha apuntado que «ahora toca a los aragoneses y aragonesas decidir». Según la última encuesta de GAD3 para ABC, Alegría será una de las grandes perdedoras de la jornada electoral de este domingo. Los socialistas se desplomarán siete puntos (del 29,6% del 2023 al 22,6% que prevé GAD3) y perderían cinco escaños en las Cortes, de los 23 actuales a 18. Sería el peor resultado histórico de su partido en la región, igualado con el que obtuvo el fallecido Javier Lambán en 2015. Lastrada por muchos frentes (los casos de corrupción y de acoso laboral y sexual que afronta su partido, la famosa fotografía de la candidata socialista con Paco Salazar o el nuevo sistema de financiación autonómica que resulta difícil de explicar y de comprender en su comunidad autónoma), Alegría no sería capaz ya no de hacer crecer a su formación, sino siquiera de mantenerla cerca del Partido Popular. Sus resultados la dejarían a casi 14 puntos y diez escaños del PP, pero solo a 6 de la tercera fuerza, Vox. Y esto a pesar de su hacendosa campaña, tanto física como digital, y el insistente apoyo de Sánchez.