El paso del tren de borrascas que azota Córdoba desde la semana pasada está dejando imágenes desoladoras, sobre todo, en las áreas ribereñas del Guadalquivir que, tras las intensas precipitaciones y los desembalses, ha acabado desbordándose. Más de 1.500 personas han sido desalojadas de sus viviendas por el riesgo inminente. Y el peligro todavía no ha cesado. Tras la tregua de este domingo, Meteorología vaticina la llegada de un nuevo frente a partir del lunes. Zonas como las parcelas del aeropuerto de Córdoba han vuelto a sufrir el envite del río. Los vídeos captados por la Policía Nacional y el Grupo de Emergencias Andalucía muestran, a vista de pájaro, los daños provocados por el Guadalquivir en esta áreas, además de en municipios como Almodóvar o Villa del Río. No solo las viviendas se han visto afectadas; cultivos e infraestructuras como las carreteras han sufrido las consecuencias de los temporales. Más de cuarenta vías, entre provinciales y autonómicas se encuentran cortadas por balsas de agua, presencia de barros y acarreos en calzada, deslizamientos locales de taludes, colmatación de cunetas y de obras de drenaje transversal por arrastres, o caída de árboles y ramas. Las autoridades piden que se extreme la precaución . El río se encuentra todavía muy por encima de su umbral de seguridad en zonas como Córdoba o Almodóvar; según los últimos datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la lámina de agua pasa por la capital a 5,58 metros (nivel rojo), y por el municipio almodovense, a 10,61 metros .