El
Manchester City celebró su triunfo por 1-2 este domingo en Anfield como si hubiera ganado un título.
Erling Haaland estaba desatado, no en vano nunca había marcado un gol en Premier en el estadio del
Liverpool. El astro noruego, autor del segundo tanto de los de
Pep Guardiola, de penalti, no podía contener su alegría.
Seguir leyendo...