La presión fiscal sobre la clase media se dispara a niveles récord con Pedro Sánchez
La presión fiscal se ha disparado sobre la clase media española desde 2018, año en el que Pedro Sánchez accedió al Gobierno, situándose el esfuerzo fiscal real –con la suma de IRPF, cotizaciones e impuestos indirectos– en torno al 55% del salario completo para un trabajador medio, lo que afecta negativamente a la renta disponible y la capacidad de ahorro y consumo, con una presión total del 37,9% del PIB, que es el máximo histórico alcanzado, con tres puntos de incremento entre IRPF, cotizaciones sociales, impuesto de Sociedades e IVA.
«El resultado es una cuña fiscal estructuralmente alta, situada cinco puntos por encima de la media de la OCDE, lo que reduce competitividad y capacidad de creación de empleo», apuntan desde el Partido Popular. «Este aumento recae sobre todo en la clase media, que pierde ingreso neto y soporta un mayor coste laboral, dificultando contrataciones y subidas salariales».
Las cifras no mienten: el IRPF ha subido para todos los niveles salariales. Así, en 2024, cualquier trabajador paga más que en 2018, independientemente de su renta. El tipo efectivo del IRPF está en máximos históricos, tras aumentar 1,7 puntos porcentuales desde que Sánchez llegó a La Moncloa –del 12,66% al 14,36%–, y la presión fiscal sobre el trabajo no deja de intensificarse, «con una subida silenciosa pero sostenida que se nota en cada nómina», inciden fuentes del PP. «El resultado es claro: incluso con salarios estancados, la carga del IRPF sigue creciendo, drenando poder adquisitivo año tras año».
Además, la recaudación del IRPF sobre el PIB ha subido más de dos puntos de PIB desde 2018. Gran parte de este aumento responde a la progresividad «en frío» y a la negativa del Gobierno a deflactar los tramos del IRPF. «Por ejemplo, un español estándar, residente en la Comunidad de Madrid, que ingresó 30.000 euros en el ejercicio 2024, pagó aproximadamente un 14% más de IRPF al Estado como consecuencia de la falta de ajuste de la escala general estatal y del mínimo personal y familiar a la inflación acumulada desde 2018», señalan desde el PP. Y la AIReF les da la razón, ya que señala que la no deflactación del IRPF hará que Hacienda recaude 1.800 millones adicionales al año hasta 2031.
A la vez, las cotizaciones sociales han seguido creciendo y sumando ingresos al Estado por el aumento de las bases máximas y las subidas del tipo efectivo a cargo de los empleadores, por los nuevos recargos como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que continuará elevando las aportaciones. «Los españoles con hijos han sufrido en mayor proporción el incremento de la presión tributaria, especialmente las familias con dos hijos, a las que se ha elevado el tipo impositivo medio 5,23 puntos porcentuales.