Fue el gran escritor mexicano Alfonso Reyes quien, en sus tiempos de embajador de México en Buenos Aires y en sus habituales encuentros semanales con Borges, un día preguntó: «¿Borges, porqué publicamos?» . Y Borges, genial sin quererlo, le respondió: «Para dejar de corregir». ¿Cuál es la obsesión por publicar? ¿Soberbia? ¿Ego disparatado? ¿Qué se pretende? ¿Cambiar el mundo? ¿Transformar la sociedad? Menudo empeño. Menuda soberbia. Detrás de publicar, sobre todo en papel, (porque lo otro, lo digital, es una broma contemporánea), está el ego, el nombre en la portada del libro (un texto que antes era solo errabundo). Constantino Bértolo (Navia de Suarna, Lugo, 1946) con este ensayo dedicado al arte, y lo es, de rechazar manuscritos, o de...
Ver Más