Paloma San Basilio transforma un caserío del siglo XVII en Navarra: así es su refugio más personal
Paloma San Basilio y su caserío del siglo XVII en Navarra
Paloma San Basilio es una de las voces más reconocidas del panorama musical en español. Con una carrera internacional consolidada y una intensa actividad también en el teatro, la artista ha construido una vida entre continentes. Mientras parte de su familia reside en Estados Unidos, ella mantiene varias propiedades en España, entre ellas una especialmente significativa en Navarra.
La vivienda se sitúa en el Valle de Baztán, uno de los entornos naturales más emblemáticos del norte peninsular. Según recoge el propio Ayuntamiento del Valle de Baztán en su página oficial Valle de Baztán Ayuntamiento de Navarra, se trata de un territorio caracterizado por su arquitectura tradicional, sus caseríos históricos y un paisaje dominado por montañas y praderas verdes durante todo el año.
En ese entorno se levanta el caserío que adquirió la cantante hace más de 25 años. Una construcción original del siglo XVII que, cuando llegó a sus manos, presentaba un estado muy deteriorado. Lejos de optar por una reforma convencional, la artista apostó por una rehabilitación integral respetuosa con la esencia arquitectónica navarra.
Una construcción histórica rehabilitada con identidad propia
Fachada de piedra y contraventanas azules
El exterior mantiene la estructura tradicional de los caseríos de la zona. Muros de piedra maciza, cubierta inclinada y amplios ventanales protegidos por contraventanas de un azul intenso. Ese contraste cromático aporta personalidad a la fachada sin romper con la estética rural del entorno.
La vivienda está rodeada de prados y terrenos anexos que también fueron adquiridos por la artista. La propiedad conserva así el espíritu de explotación agrícola y ganadera propio de este tipo de edificaciones históricas, aunque adaptado a un uso residencial.
Vigas originales y carpintería de madera
En el interior se respeta la estructura original con vigas vistas y carpintería de madera. Estos elementos refuerzan el carácter histórico del inmueble y conectan la vivienda con su pasado rural. La rehabilitación no eliminó las huellas del tiempo, sino que las integró en el nuevo diseño.
El resultado es una casa que combina tradición y personalidad. No se trata de una mansión contemporánea, sino de un espacio con historia que ha sido reinterpretado sin perder autenticidad.
Color, mestizaje y recuerdos personales
Una decoración inspirada en América
El interior del caserío rompe con la sobriedad habitual de este tipo de construcciones. Las paredes están pintadas en tonalidades llamativas que aportan calidez y energía a las estancias. La artista ha explicado en distintas entrevistas que parte del mobiliario procede de su etapa en Cuernavaca, México.
Esa mezcla de estilos convierte la vivienda en un homenaje al mestizaje cultural. Muebles coloniales, piezas artesanales y recuerdos personales conviven con la arquitectura tradicional navarra. La casa funciona así como un reflejo de su biografía: una trayectoria marcada por la conexión entre España y América.
Un espacio ligado también a su faceta literaria
La vinculación de Paloma San Basilio con el Valle de Baztán no se limita al ámbito residencial. La artista ambientó en esta zona su novela Uxoa, el secreto del valle, reforzando el peso emocional que este enclave tiene en su vida. El paisaje, la cultura local y la atmósfera del valle se integran en su imaginario creativo.
En entrevistas concedidas a medios regionales, ha recordado que fue un amigo periodista quien le descubrió el valle. Desde entonces, inició la búsqueda de un caserío antiguo hasta dar con el que hoy sigue formando parte de su patrimonio personal. La compra incluyó no solo la edificación, sino también los prados colindantes.
Un refugio natural entre montañas
Calidad de vida en el norte
El Valle de Baztán destaca por su baja densidad de población y su entorno natural privilegiado. La artista ha señalado en diversas intervenciones públicas que valora especialmente la tranquilidad y la calidad de vida que ofrece este entorno rural.
Lejos del ritmo de las grandes ciudades donde desarrolla su actividad profesional, este caserío representa un espacio de desconexión. La presencia de ganado en la zona, los prados verdes y el contacto directo con la naturaleza refuerzan esa sensación de equilibrio.
Entre Estados Unidos y España
Aunque su vida se divide entre ambos países, Navarra ocupa un lugar singular en su mapa personal. La vivienda no es una residencia ocasional sin arraigo, sino un proyecto vital que la acompaña desde el año 2000. Más de dos décadas después, el caserío sigue siendo uno de sus espacios más representativos en España.
La trayectoria internacional de Paloma San Basilio contrasta con la serenidad de este enclave rural. Sin embargo, esa dualidad forma parte de su identidad. Escenarios multitudinarios y un caserío del siglo XVII conviven en una misma biografía.
Así es la casa de Paloma San Basilio en Navarra: un caserío histórico rehabilitado, lleno de color y recuerdos, que resume más de medio siglo de carrera y una vida marcada por el mestizaje cultural y el apego al Valle de Baztán.