Hay veces que los sueños van más allá de lo que se podía llegar a imaginar. Lo de
Federica Brignone en estos Juegos de Milán-Cortina es digno del mejor guion de Hollywood. Reina en los Juegos de casa con dos oros en tres días. Le salió todo en la mítica pista de
Tofane, esta vez en el eslalon gigante, y el público que llenaba la grada de meta enloqueció.
Por primera vez en la historia olímpica, una misma esquiadora gana el eslalon gigante y supergigante.
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