El "bolsón" del voto agrario y rural en Andalucía y Castilla y León
Es verdad que en las elecciones generales el voto agrario y rural no supone mucho en términos porcentuales. Sin embargo, en las autonómicas, especialmente en regiones como Extremadura, Aragón, Castilla y León o Andalucía, su peso aumenta de forma exponencial y de ahí que haya que analizar con detenimiento los problemas que afectan a este sector. Y hay que comenzar por definir que se entiende por voto agrario y rural, que puede dividirse en cuatro categorías. En primer lugar, estaría el voto agrario en sentido estricto (los agricultores y ganaderos y sus familias directas); después vendría el rural (todos los que viven en el medio rural, sean o no profesionales de la actividad agraria); en tercer lugar se encontrarían los votantes vinculados a empresas que dependen del campo (de fertilizantes, semillas, maquinaria agrícola, veterinarios y vendedores de productos fitosanitarios y de sanidad animal..); y finalmente habría que tener en cuenta el voto de aquellos que tienen una vinculación con el sector agrario y medio rural, aunque vivan en ciudades y trabajen en otros sectores, por ser hijos de agricultores y ganaderos, porque son amantes del campo y el medio rural y sus tradiciones o costumbres, o simplemente porque se han hecho su segunda vivienda en un pueblo, y viven más de cerca los problemas de sus habitantes.
Si se tienen en cuenta todos estos colectivos, el número de sufragios que está en juego no es un simple bolsín, ni una bolsa, sino un auténtico «bolsón», especialmente en comunidades donde ya se han celebrado elecciones autonómicas, como Extremadura y Aragón, o en aquellas que acudirán a las urnas en un futuro próximo, como Castilla y León (en cuatro semanas) y Andalucía (en primavera).
Partiendo de esta base, la del «bolsón» de votos que está en juego, y de lo sucedido en tierras extremeñas y aragonesas, es necesario analizar con algún detalle los problemas más importantes que hay en el campo español y en el medio rural, entendidos en sentido amplio. Durante las últimas semanas esos problemas giran en torno a una palabra: Mercosur. Pero esa es la guinda del pastel o la gota que ha colmado el vaso, porque hay muchos otros. Entre ellos figura el Marco Financiero de la UE para 2028-34, en el que el dinero de la PAC, que hasta ahora tiene un carácter sagrado, lo perdería y pasaría a estar metido en un fondo común, con posibilidad de trasvase entre diversas partidas. Conclusión: no se sabría con exactitud con cuánto dinero contaría la PAC para ayudas directas y políticas de desarrollo rural.
Dejando claro lo anterior, además, la Comisión Europea plantea un importante recorte, que en España sería del 22%, en el dinero teórico destinado a financiar la PAC. En tercer lugar, está el malestar por la carga burocrática que soportan los agricultores y ganaderos, que, en la propuesta de la Comisión Europea, no solo no se reduce, sino que se aumenta. Finalmente, y sin ser exhaustivos, están las exigencias de todo tipo, especialmente «verdes», que asfixian a los agricultores y ganaderos. Al final, todo ello ha cristalizado en lo de Mercosur, pero sin que este sea el único problema, como podría parecer.
La estrategia de Vox
Vox ha utilizado todo ello, mandando un mensaje claro: todo esto no hay quien lo aguante y es culpa del PP y del PSOE, que, a estos efectos, son lo mismo en la UE. Y, a tenor de los resultados, ese mensaje ha calado y contribuye a explicar las importantes subidas que se han registrado en Extremadura, donde este partido ha llegado al 16,9% de voto, o en Aragón con el 17,8%.
¿Qué va a pasar en Castilla y León, la próxima Comunidad con elecciones? Pues aquí se plantea una situación curiosa, porque resulta que Vox había alcanzado ya en las elecciones de hace cuatro años un porcentaje del 17,6%, es decir, casi los mismos logrados ahora en Extremadura y Aragón. En consecuencia, hay dos posibilidades: que Vox se mantenga en el porcentaje de voto que ya tuvo en las anteriores elecciones, o que siga subiendo y supere el 20%. En este último caso, el PP tendría un grave problema en esta región, que podría extenderse a Andalucía. El mensaje de Vox está llegando claro y nítido al medio rural, mientras que el del PP no. Hace poco más de un mes hubo una especie de rebelión de los consejeros populares de Agricultura, que llamaron la atención sobre la posición confusa de este partido en relación con Mercosur. ¿Qué pasará a partir de ahora?