'Le señalo con el dedo hacia un viejo caserón de estilo franquista que se ve a lo lejos. Ahí sigue el único alquiler de esquí de Pajares desde hace 50 años, a unos 400 metros de distancia y con unos 50 metros de desnivel positivo respecto del lugar principal de aparcamiento. El turista, después de quedarse sin aliento al subir la cuesta, tiene por delante, al menos, dos horas de cola antes de conseguir unos esquís para sus hijos.
Ocurrió ayer, pero el protagonista podría haber sido mi padre en 1986. Ayer tuve la sensación de que, en este aspecto, casi nada había cambiado en 40 años.
No fui muy convencido a Pajares este domingo. Pero habíamos quedado con unos amigos que venían de A Coruña. Llegamos a las 9 en punto, lo justo para ocupar una de las últimas plazas del aparcamiento. Sigue s...'