Netanyahu acelera la colonización israelí de Cisjordania
El Gobierno israelí aprobó el domingo un mecanismo de registro de tierras en el área C de Cisjordania como tierras estatales israelíes días después de que aprobara nuevas políticas para agilizar la adquisición de propiedades por parte de israelíes judíos en las áreas A y B, bajo las críticas internacionales y la división nacional.
“Esta medida administrativa pondrá orden en el registro de tierras”, comunicó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Añadiendo que esta decisión respondía a las maniobras de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para anexar secciones del Área C.
Por su parte, el ministro de Finanzas, Bezalal Smotrich, afirmó que, “por primera vez desde la Guerra de los Seis Días, estamos restableciendo el orden y la gobernanza en la gestión de las tierras en Judea y Samaria. La regulación de la ocupación de tierras previene disputas, crea seguridad jurídica, bloquea medidas unilaterales y permite un desarrollo legítimo y responsable”, añadió haciendo referencia a Judea y Samaria, el término bíblico para Cisjordania.
También dijo que el registro de tierras continuaría "la revolución de los asentamientos y la gobernanza en toda nuestra tierra" y el ministro de Justicia, Yariv Levin, afirmó que Israel está "comprometido a fortalecer su control sobre toda nuestra tierra, y esta decisión expresa ese compromiso".
Durante muchos años, tanto Israel como la ANP han intentado ocasionalmente añadir pequeñas extensiones a las aldeas existentes para acomodar el crecimiento natural y cada parte se ha opuesto a las extensiones de la otra. Además, el Gobierno de Ramala ha elaborado diversos planes para el uso futuro del terreno, pero a diferencia de Israel, no tiene la capacidad de hacerlos cumplir.
El mecanismo aprobado el domingo significa que, por primera vez desde que Israel ocupó el territorio en 1967, el gobierno creará un mecanismo para registrar oficialmente grandes zonas bajo titularidad del Estado.
El área C de Cisjordania es alrededor del 60% del territorio y hogar de aproximadamente 180.000 a 300.000 palestinos y al menos 325.500 colonos israelíes, según el grupo israelí de derechos humanos Btselem.
Este acto gubernamental es, en realidad, la formalización de una política que llevaba muchos años sucediendo en el terreno.
Oposición
La Presidencia palestina afirmó que la decisión violaba el derecho internacional y equivalía a una "anexión de facto del territorio palestino ocupado". En un comunicado, la oficina del presidente Mahmud Abás advirtió que la medida constituía una "declaración de los planes de anexión destinados a consolidar la ocupación mediante la actividad ilegal de asentamientos".
Paz Ahora, un organismo israelí de vigilancia de los asentamientos israelíes, describió la medida del Gobierno como "una apropiación masiva de tierras en Cisjordania (...) totalmente contraria a la voluntad del pueblo y a los intereses de Israel".
Según este y otros grupos de derechos humanos, el proceso exige que los propietarios de las tierras demuestren su propiedad de maneras casi imposibles para la mayoría de los palestinos por varios motivos. Tras décadas de conflicto, desplazamientos y cambios administrativos, muchos documentos originales se han perdido, dañado o destruido. Gran parte del sistema de propiedad de la tierra en la región se remonta a la legislación del Imperio Otomano, cuando muchas parcelas se registraron de forma parcial o no se registraron formalmente. Durante el Mandato británico, muchos agricultores palestinos trabajaban tierras heredadas o comunales sin títulos individuales. Cuando Israel tomó el control de Cisjordania en la Guerra de los Seis Días (1967), el proceso jordano de registro de tierras quedó interrumpido. Así, la documentación formal o no existe o no cumple los criterios actuales.
“Y si no cumple los criterios, la tierra se registrará automáticamente como propiedad estatal”, afirmó Paz Ahora.
Entre otros, el rey Abdalá II de Jordania criticó las acciones “ilegales de Israel, que buscan consolidar asentamientos e imponer la soberanía sobre tierras palestinas, socavan los esfuerzos por restablecer la calma y amenazan con exacerbar el conflicto", durante una reunión con funcionarios británicos en Londres, según un comunicado emitido por la corte real.
La tensión aumenta en Cisjordania y el Ramadán se acerca
Estas políticas gubernamentales que, según los críticos, debilitan a la ANP, el deterioro de las condiciones económicas en Cisjordania y la continua violencia de colonos contra palestinos contribuyen al aumento de las tensiones.
En los últimos días, se han reforzado las fuerzas israelíes en Cisjordania antes del Ramadán, que comienza este martes. Además de los 21 batallones ya desplegados en la zona, se han unido comandos y cuatro batallones adicionales. También la Explanada de Al Aqsa, en Jerusalén oriental, está sujeta a nuevas regulaciones frente a un posible estallido violento.