La amenaza del alcalde de Vigo con acudir a la FIFA si no es sede del Mundial
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha elevado el tono contra la Real Federación Española de Fútbol tras quedar la ciudad fuera del listado de sedes españolas para el Mundial de Fútbol 2030. El regidor considera injustificada la exclusión y ha advertido públicamente de que acudirá a la FIFA si la federación no rectifica su decisión.
Caballero sostiene que España tiene derecho a once sedes y denuncia que la RFEF solo haya presentado diez, dejando fuera a Vigo pese a cumplir, según el Ayuntamiento, todos los requisitos técnicos exigidos. A su juicio, esta decisión no responde a criterios objetivos, sino a razones políticas, y acusa directamente a la federación de actuar de forma arbitraria y opaca en el proceso de selección.
En una carta remitida al presidente de la RFEF, el alcalde recalca que Vigo ha realizado un importante esfuerzo inversor en la reforma del estadio municipal. En este sentido, defiende que el Estadio de Balaídos estará plenamente adaptado a las exigencias del Mundial, con un aforo cercano a los 43.000 espectadores una vez finalicen las obras previstas.
El regidor vigués insiste en que la ciudad está preparada no solo a nivel de infraestructuras deportivas, sino también en capacidad hotelera, comunicaciones y experiencia en la organización de grandes eventos. Por ello, considera incomprensible que Vigo no figure entre las sedes, especialmente tras la renuncia de otras ciudades que abrían la puerta a una sustitución.
Ante la falta de respuesta de la RFEF, Caballero ha amenazado con trasladar directamente el conflicto a la FIFA, denunciando un posible incumplimiento de los principios de transparencia, igualdad y buen gobierno que rigen el proceso de designación de sedes mundialistas. Incluso ha dejado entrever la posibilidad de emprender acciones legales si la exclusión se mantiene.
La polémica ha generado también un cruce de reproches a nivel institucional, con respuestas desde otras administraciones que acusan al alcalde de exagerar o de no haber presentado toda la documentación necesaria para respaldar la candidatura de Vigo. El debate ha trascendido el ámbito deportivo y se ha convertido en un nuevo foco de confrontación política en Galicia.
Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene su postura firme y asegura que no renunciará a la aspiración de que Vigo sea sede del Mundial 2030. Caballero defiende que la ciudad merece estar en la cita mundialista y que llegará hasta donde haga falta para defender lo que considera un derecho legítimo para Vigo y su ciudadanía.