La Base Naval de Rota tendrá el escudo antimisiles de la marina de EEUU
La Base Naval de Rota acometerá una ampliación destinada a permitir el despliegue completo del escudo antimisiles de la Marina de Estados Unidos. Según ha publicado Okdiario, el proyecto supondrá adaptar los muelles y reforzar la infraestructura existente para acoger el incremento de destructores estadounidenses asignados a esta misión dentro del marco de la OTAN.
Más allá del anuncio, lo cierto es que Rota lleva más de una década consolidándose como uno de los enclaves clave del flanco sur de la OTAN. Su ubicación estratégica, en la entrada al Mediterráneo y con acceso directo al Atlántico, la convierte en un punto logístico y operativo de primer orden tanto para la Armada española como para la US Navy.
Un refuerzo ligado al contexto estratégico
La presencia de buques estadounidenses en Rota no es nueva. Entre 2014 y 2015 se establecieron en la base cuatro destructores equipados con el sistema Aegis, integrados en el programa de defensa antimisiles aliada conocido como European Phased Adaptive Approach. Aquella decisión ya obligó a ampliar la capacidad de atraque, que en 2013 alcanzó aproximadamente 1.100 metros lineales tras una inversión financiada conjuntamente por España, Estados Unidos y la OTAN.
El contexto estratégico, sin embargo, ha evolucionado. En la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid en 2022, el entonces presidente estadounidense Joe Biden y el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez acordaron aumentar de cuatro a seis los destructores desplegados en la base gaditana. El primero de los dos adicionales, el USS Oscar Austin (DDG-79), llegó en 2024, mientras que el segundo está previsto para 2026, lo que incrementa la presión sobre las actuales capacidades logísticas.
La ampliación proyectada no se limita a sumar metros de muelle. Implica reforzar estructuras, adaptar sistemas de suministro, garantizar estándares de seguridad y compatibilizar la actividad diaria de la Armada española con la operatividad estadounidense. En instalaciones de este tipo, cualquier modificación debe planificarse con precisión para evitar interferencias en misiones activas.
La empresa española SENER será la encargada de redactar el anteproyecto técnico, cuya finalización está prevista para el primer semestre de 2026. A partir de ahí, y en función de la alternativa seleccionada por la Armada, se abriría un periodo de obras que podría prolongarse alrededor de seis años. Si se cumplen los plazos estimados, la intervención se extendería hasta el inicio de la próxima década.
Fuentes del ámbito de la defensa coinciden en que no se trata de una ampliación rutinaria. La adaptación a buques de la clase Arleigh Burke, con gran desplazamiento, sistemas avanzados de combate y exigencias específicas de mantenimiento, requiere cálculos estructurales complejos y una coordinación constante entre autoridades españolas y estadounidenses.
Impacto más allá del ámbito militar
El alcance del proyecto no se limita al plano estrictamente operativo. Una infraestructura de estas características tiene repercusiones económicas y estratégicas para la región y para el conjunto del país. La ampliación consolidaría a Rota como uno de los principales nodos logísticos de la OTAN en el sur de Europa, aumentando su capacidad para asumir maniobras, mantenimiento y tránsito naval sin riesgo de saturación.
Además, refuerza el papel de España dentro de la arquitectura de seguridad aliada en un momento de especial sensibilidad geopolítica en el entorno europeo y mediterráneo. El flanco sur ha cobrado relevancia en los debates estratégicos de la Alianza, y Rota figura de forma recurrente en los documentos oficiales como enclave esencial para la defensa colectiva.
La base, que ya ha experimentado transformaciones significativas en el pasado, se enfrenta así a un nuevo salto cualitativo. Ingeniería civil, planificación militar y cooperación internacional confluyen en un proyecto que marcará su evolución durante las próximas décadas. Si se materializa según lo previsto, la ampliación no solo modificará su fisonomía portuaria, sino también su peso específico dentro del sistema de defensa occidental.