Quién es Óscar San Juan, mano derecha del DAO, acusado de coaccionar a la víctima
Óscar San Juan, comisario de la Policía Nacional y hasta ahora asesor directo del Director Adjunto Operativo (DAO), era una figura clave dentro de la cúpula policial.
Su nombre apenas sonaba fuera del cuerpo, pero dentro era conocido como el hombre de máxima confianza del DAO, un cargo que lo situaba en el centro de la estructura operativa.
Su destitución llegó tras conocerse que está siendo investigado por un juzgado de Violencia sobre la Mujer por su presunta intervención en el caso que afecta al propio DAO, José Ángel González, denunciado por agresión sexual.
Según la querella presentada por una agente destinada en Coslada, y que un juez ha decidido investigar, San Juan habría contactado con ella en julio de 2025 para ofrecerle un destino profesional a cambio de su silencio.
Un asesor clave apartado en plena crisis de la cúpula policial
La denuncia sostiene que el comisario llamó a la agente y le pidió que eligiera un puesto y se lo enviara por WhatsApp. Cuando la mujer preguntó si esa propuesta venía de su superior, San Juan habría respondido que solo quería conocer “sus intereses”. La agente rechazó la oferta, según el relato judicial.
La querella detalla también los hechos atribuidos al DAO, que están siendo investigados: la agente sostiene que en abril de 2025 fue obligada a abandonar su puesto de trabajo para reunirse con González, quien habría aprovechado su posición jerárquica para forzar un encuentro en un piso y someterla a una conducta sexual violenta, pese a su negativa expresa.
El escrito habla de intimidación, abuso de autoridad y una relación previa marcada por una fuerte asimetría de poder. Tras aquel episodio, el DAO habría iniciado una campaña de presión y acoso telefónico para evitar que la agente denunciara, según la querella.
La dimensión institucional del caso creció cuando el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, confirmó que, tras conocer la querella, ordenó que San Juan fuera apartado de cualquier responsabilidad.
El ministro explicó que había solicitado una “información reservada” sobre el asunto y reconoció que la situación le había producido “una decepción manifiesta”. También aseguró que desconocía la existencia de la querella hasta que trascendió públicamente y que, en cuanto tuvo conocimiento, pidió la renuncia del DAO, que se produjo horas después.
El juez ha citado a declarar a la agente el 17 de marzo y ha ordenado que se tome declaración al DAO en calidad de querellado. La investigación sigue abierta y tanto González como San Juan mantienen su derecho a la presunción de inocencia.
La salida de San Juan deja un vacío en la estructura operativa de la Policía, donde era considerado un funcionario de absoluta confianza y una pieza clave en la gestión interna. Ahora, su nombre queda ligado a un caso que ha provocado un terremoto en la cúpula policial y que continúa en manos de la justicia.