Sin lugar a dudas, la tarea de la casa que menos soporto es lavar los platos a mano. No me gusta tener que fregarlos después de comer, pero, si no lo hiciera, la suciedad se quedaría impregnada. Además, detesto ponerme los guantes y estar frotando hasta que no quede ni una sola mancha. No obstante, he descubierto una alternativa muy innovadora y con una eficiencia energética sin igual, que es perfecta para cocinas pequeñas porque no ocupa nada de espacio. Se trata del lavavajillas de mesa.
wf_cms.rss.read_more
]]>