Rafa de Julia, el torero, habla de tocar fondo y la necesidad de... "Siento que tengo que pedir perdón"
En La Tribu con Patricia Navarro, Rafael de Julia se sienta para hablar del día en que todo se detuvo. Ocurrió el 23 de marzo en Plaza de Toros de Las Ventas. Su plaza. Madrid. Su casa. Y, sin embargo, su cuerpo dijo basta.
Después de años de disciplina extrema, autoexigencia y silencio, la anorexia terminó llevándolo al límite. Aquel paseíllo no fue uno más. Fue un punto y aparte. “Siento que tengo que pedir perdón”, confiesa en una conversación honesta, sin máscara y sin épica.
En una profesión históricamente asociada a la fortaleza, la resistencia y el control absoluto del cuerpo, su testimonio rompe un tabú incómodo: la fragilidad también existe donde siempre se ha exigido dureza. La presión constante y el perfeccionismo acabaron convirtiéndose en enfermedad.
Lejos de buscar compasión, De Julia abre un debate necesario sobre la salud mental y los trastornos de la conducta alimentaria en entornos donde el cuerpo es herramienta y juez. Un problema que, según advierten los datos oficiales, afecta cada año a miles de jóvenes en España y que sigue creciendo en silencio.
Como escuchamos en el primer episodio de La Tribu con Patricia Navarro, esta vez el rival no estaba en el ruedo. Estaba dentro.