'Hace años que las denominadas botas de freeride -o all mountain- están consolidadas como la mejor opción para el esquí fuera de pista. Tres son las principales particularidades que las definen: las suelas preparadas para caminar, el desbloqueo de la caña y los inserts compatibles con fijaciones de travesía. Estas características, junto con un peso inferior al de las botas alpinas convencionales, permiten efectuar ascensos con pieles en busca de las mejores bajadas.Son botas muy equilibradas y funcionales, con un buen compromiso entre prestaciones y comodidad. Una excelente opción para la mayoría de esquiadores, incluso si hacemos un uso preferentemente pistero. Sin embargo, para los que buscan el máximo rendimiento en los descensos o en el park, su transmisión no es la misma que con una bo...'