El 65% de los españoles duda de si cobra menos que sus compañeros en puestos similares
La falta de transparencia salarial sigue siendo una de las principales fuentes de desconfianza en el mercado laboral español. Un 65% de los trabajadores asegura no saber si cobra menos que otros compañeros que desempeñan funciones similares, según un estudio elaborado por SD Worx, proveedor europeo de soluciones de recursos humanos.
El informe refleja un malestar generalizado: el 72% de los empleados considera que su empresa no es lo suficientemente transparente en materia salarial, solo uno de cada tres cree que las decisiones sobre su sueldo son justas y casi la mitad se siente directamente mal pagado. En comparación internacional, España presenta peores datos que la media global, donde el 42% de los trabajadores considera equitativo su salario frente a sus compañeros, frente al 35% en el caso español.
Este clima de desconfianza coincide con la inminente entrada en vigor de la Directiva de Transparencia Salarial de la Unión Europea, que deberá ser transpuesta a la legislación nacional antes de junio de 2026. A partir de entonces, las empresas no podrán preguntar a los candidatos por su salario anterior y estarán obligadas a incluir las bandas salariales en las ofertas de empleo. Además, las compañías de más de 150 empleados deberán presentar informes de transparencia salarial a partir de 2027.
La normativa, considerada la mayor reforma en materia de transparencia salarial en la UE, busca acabar con la opacidad retributiva y reducir las desigualdades, empoderando a los trabajadores desde el primer contacto con la empresa y reduciendo la incertidumbre en la negociación salarial.
Las empresas españolas, poco preparadas ante el cambio
Pese a la magnitud del cambio regulatorio, las empresas españolas avanzan a un ritmo muy inferior al del resto de Europa. La adaptación a las nuevas leyes laborales y el cumplimiento normativo fue en 2025 la última prioridad de inversión para las compañías en España: solo el 11,5% destinó recursos a este ámbito, frente al 47% de media en la Unión Europea.
Esta falta de preparación evidencia una brecha entre empresas y trabajadores. Mientras el 62% de las organizaciones cree que remunera de forma justa a su plantilla, solo el 35% de los empleados comparte esa percepción. La diferencia revela una desconexión que puede agravarse si no se abordan cambios estructurales en los sistemas retributivos.
Entre los principales obstáculos identificados destacan la resistencia interna al cambio —reconocida por uno de cada cuatro directivos— y la escasa profesionalización de las estructuras salariales. En España, solo el 32% de las empresas utiliza referencias salariales externas para fijar sueldos acordes al mercado, frente al 40% de la media europea.
Para Carlos Pardo, director general de SD Worx España, la directiva marca "un punto de inflexión". "No se trata solo de cumplir una obligación legal, sino de responder a una exigencia creciente del talento. Las empresas que no se preparen a tiempo no solo se enfrentarán a sanciones, sino que perderán atractivo en un mercado laboral cada vez más competitivo", advierte.