Nuevos desprendimientos en el colegio Azorín de Alicante que vuelven a colmar la paciencia de la comunidad educativa. Esta vez, los baños principales de las niñas han sufrido la caída de cascotes, sin que, por fortuna, hayan ocasionado daños en ningún escolar, ya que no había nadie en ese momento. El deterioro que atraviesa este centro educativo, pero sobre todo, su falta de mantenimiento, han acentuado el malestar y la preocupación de las familias. Y es que, a la caída de cascotes de una de las fachadas, que han obligado a limitar el acceso a varias zonas del patio, se suma también el riesgo de desprendimiento del vallado exterior.